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Derrumbe en la industria textil: acumula una caída de 31,3% desde 2023 y se perdieron más de 22.000 empleos
La industria textil argentina profundiza su crisis histórica con una caída del 31,3% en su actividad desde 2023 y la pérdida de más de 22.000 empleos. Las fábricas operan al 40% de su capacidad, afectadas por el desplome del consumo interno y un récord de importaciones.
- Caída de actividad textil: 31,3% desde 2023
- Pérdida de más de 22.000 empleos desde diciembre 2023
- Capacidad ociosa del 40% en fábricas textiles
- Importaciones de indumentaria crecieron 79% en cantidad
- Precios textiles subieron 12,7% interanual en abril
La industria textil argentina se encuentra inmersa en una de las peores crisis de su historia, evidenciada por una profunda caída en la producción y una alarmante pérdida de puestos de trabajo. Según datos de la Fundación Pro Tejer, la actividad del sector retrocedió un 23,3% interanual en el primer trimestre del año, y si se compara con dos años atrás, la contracción asciende al 31,3%. Esta situación contrasta fuertemente con el desempeño general de la industria manufacturera, que registró un crecimiento interanual del 5%.
El impacto en el empleo es devastador: durante febrero, uno de cada tres puestos industriales perdidos en Argentina correspondió al rubro textil, de confección, cuero y calzado. Desde diciembre de 2023, se estima que se han perdido más de 22.000 empleos en el sector. Las fábricas operan actualmente al 40% de su capacidad instalada, un nivel históricamente bajo y significativamente inferior al promedio general de la industria manufacturera (59%).
La cadena de valor textil e indumentaria enfrenta un escenario crítico marcado por la drástica caída del consumo interno, derivada del deterioro del poder adquisitivo y la pérdida de empleo. A esto se suma una apreciación cambiaria, una acelerada apertura importadora y elevados costos sistémicos. La fabricación de prendas de vestir, cuero y calzado retrocedió un 8,9% interanual en marzo, situándose un 19% por debajo de los niveles de producción de 2023. Incluso el Hot Sale de mayo registró una caída de ventas cercana al 10% interanual en términos reales.
En este contexto de débiles ventas, los precios del sector muestran un incremento muy por debajo de la inflación general. En abril, los precios de prendas de vestir y calzado aumentaron un 12,7% interanual, frente a una inflación general del 32,4%. Acumulan un alza del 125,4% desde diciembre de 2023, casi la mitad de la inflación general (221,6%).
La situación se agrava por el ingreso masivo de productos importados, favorecido por la desregulación comercial y la apreciación cambiaria. Las importaciones de indumentaria crecieron un 79% en cantidades y un 48% en dólares, alcanzando un récord histórico de 23.482 toneladas y 333 millones de dólares. Las confecciones importadas también registraron máximos históricos. Ante este panorama, la Fundación Pro Tejer insta a la adopción urgente de medidas de contención para sostener el empleo y las empresas, junto con reformas estructurales que mejoren la competitividad, alivien la carga fiscal y reduzcan costos sistémicos.
Esta noticia es crucial para inversores y empresarios del sector textil y de indumentaria, así como para aquellos interesados en el impacto de las políticas económicas en la industria argentina. La profunda caída en la producción y el empleo, junto con el aumento de las importaciones y la baja rentabilidad, señalan un escenario de alto riesgo. Es fundamental seguir de cerca las medidas gubernamentales que puedan implementarse para revertir esta tendencia y observar la evolución del consumo interno y la competitividad cambiaria.

