
Imagen ilustrativa
Caída del consumo: operaciones con tarjetas de crédito bajaron 1,7% real en mayo
Las operaciones con tarjetas de crédito cayeron por quinto mes consecutivo en términos reales, registrando una baja del 1,7% en mayo. Esta contracción, que también afecta a los préstamos personales, refleja un cambio en el comportamiento del consumidor ante la menor disponibilidad de cuotas sin interés y expectativas de inflación controlada.
- Caída real del 1,7% en operaciones con tarjetas de crédito en mayo.
- Quinto mes consecutivo de retroceso en el uso del plástico.
- Préstamos personales acumulan ocho meses de caída real.
- Menor incentivo para financiar consumo por escasez de cuotas sin interés.
- Morosidad en préstamos privados aumenta, endureciendo condiciones bancarias.
El crédito al consumo en Argentina continúa su tendencia descendente, evidenciada por la caída del 1,7% real en las operaciones con tarjetas de crédito durante mayo. Este dato marca el quinto mes consecutivo de contracción, lo que subraya una desconexión entre las cifras macroeconómicas y la realidad financiera de los hogares argentinos.
Si bien las operaciones con tarjetas de crédito mostraron un leve aumento nominal del 0,7% mensual, alcanzando un saldo de $24,6 billones, la inflación proyectada del 2,4% mensual y 33,6% anual diluye este crecimiento. En términos reales, la variación fue negativa, con una disminución interanual del 4,6%. Esta situación no es exclusiva de las tarjetas, ya que los préstamos personales acumulan ocho meses de retroceso real, con una caída del 1,4% en mayo, y los créditos prendarios e hipotecarios muestran variaciones nulas o negativas.
El informe de First Capital Group sugiere un cambio estructural en el comportamiento del consumidor. Las cuotas sin interés, que antes actuaban como un escudo contra la inflación, han perdido atractivo ante la escasez de planes sin costo financiero y la expectativa de una inflación más controlada. El socio de la consultora, Guillermo Barbero, señala que los tarjetahabientes ya no encuentran incentivos para endeudarse de esta manera, sumado a restricciones en los límites de crédito.
La cautela de los bancos también influye, con un aumento en la morosidad de los préstamos privados, especialmente en los hogares. Esto lleva a las entidades a endurecer las condiciones de otorgamiento de crédito. El financiamiento en dólares de las tarjetas de crédito también disminuyó un 5,6% mensual, manteniéndose en niveles similares a los del año anterior. La única excepción dentro del sistema crediticio fue el crédito comercial, que experimentó un alza del 1,1% real en mayo.
Para Rosario y la región, esta tendencia implica una menor capacidad de consumo para las familias, lo que podría impactar en el comercio minorista y los servicios. La contracción del crédito al consumo es un indicador a seguir de cerca para evaluar la dinámica económica y el poder adquisitivo de los consumidores en el corto y mediano plazo.
Esta noticia es crucial para inversores y empresarios argentinos, ya que la caída en el crédito al consumo es un indicador directo de la desaceleración de la demanda y el poder adquisitivo. La contracción en el uso de tarjetas de crédito y préstamos personales sugiere un panorama de menor actividad económica. Es importante vigilar la evolución de la inflación, las políticas de financiación bancaria y el comportamiento del consumidor en los próximos meses para anticipar posibles impactos en diversos sectores.

