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Crédito a familias en retroceso: préstamos personales y tarjetas cayeron en mayo
El financiamiento en pesos a familias y consumo volvió a caer en términos reales en mayo, acumulando cinco meses consecutivos de retroceso. La contracción se acentuó en préstamos personales y tarjetas de crédito, mientras que el crédito comercial mostró una leve recuperación.
- Crédito en pesos cayó 0,3% real en mayo.
- Préstamos personales y tarjetas mostraron retroceso.
- Cinco meses consecutivos de baja real en créditos.
- Crédito comercial registró leve recuperación.
- Morosidad y cautela bancaria, factores clave.
El crédito en pesos al sector privado argentino exhibió una marcada debilidad durante mayo, registrando una caída del 0,3% en términos reales y sumando así cinco meses consecutivos de retroceso. Si bien el saldo nominal total de préstamos creció un 2,1% mensual hasta alcanzar los $99,6 billones, este incremento fue insuficiente para contrarrestar el impacto de la alta inflación, según un informe de First Capital Group.
El deterioro se concentró principalmente en las líneas de financiamiento destinadas a familias e individuos, como los préstamos personales y las tarjetas de crédito. Los préstamos personales cayeron un 1,4% real en mayo, acumulando ocho meses seguidos de baja y volviendo a niveles de un año atrás. La cautela de las entidades bancarias, el aumento de la morosidad y una menor oferta de financiación en cuotas sin interés explican este escenario.
Las tarjetas de crédito también reflejaron esta tendencia contractiva, con una caída real del 1,7% en mayo y una baja interanual del 4,6%. Esto se atribuye a la restricción de límites de crédito y a la pérdida de atractivo del endeudamiento en cuotas ante la expectativa de una inflación persistente y la escasez de promociones sin interés.
En contraste, el crédito comercial experimentó una recuperación acotada, logrando una variación real positiva, lo que sugiere una mayor dinamismo en el sector productivo o de inversión en comparación con el consumo. La consultora LCG también señaló una caída del 1,2% real mensual en el crédito al consumo, mientras que Equilibra observó un estancamiento del -0,1% real, atribuido a condiciones de otorgamiento más restrictivas debido al deterioro de la mora.
Para la región de Rosario y Santa Fe, esta situación implica un menor acceso al financiamiento para las familias, lo que podría impactar negativamente en el consumo de bienes durables y en la capacidad de inversión de pequeños emprendedores. La persistencia de esta tendencia podría frenar la reactivación económica local, especialmente en rubros que dependen fuertemente del crédito al consumidor.
La noticia es relevante para inversores y empresarios argentinos, ya que el acceso al crédito es un motor clave para el consumo y la inversión. La persistente caída real del financiamiento a familias y la cautela bancaria, evidenciada por el aumento de la morosidad, señalan un panorama económico desafiante. Se debe vigilar la evolución de las tasas de interés, la política crediticia de los bancos y la mejora en las expectativas de inflación para anticipar una posible reversión de esta tendencia.

