Economía

Atraso cambiario: un ancla con contexto exportador récord

El tipo de cambio real multilateral del BCRA se encuentra un 24% por debajo de su promedio histórico, pero este atraso coexiste con exportaciones récord. Esta aparente paradoja redefine el esquema económico actual.

Fuente original: Infobae Economía4 min de lecturaNeutral
Atraso cambiario: un ancla con contexto exportador récord
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Las claves de la nota

  • Tipo de cambio real multilateral 24% bajo promedio histórico.
  • Exportaciones de bienes en 2025: USD 87.077 millones (+9,3%).
  • Superávit comercial acumulado: USD 18.249 millones.
  • Atraso cambiario como política de desinflación.
  • Sectores energéticos y mineros impulsan oferta de divisas.

Resumen elaborado con inteligencia artificial a partir de la nota de Infobae Economía.

El tipo de cambio real multilateral del Banco Central de la República Argentina (BCRA) en septiembre de 2026 se ubica un 24% por debajo de su promedio histórico, indicando una apreciación del peso argentino. Esta situación, similar a períodos de la convertibilidad tardía y principios de 2017, abarata importaciones y presiona los márgenes de la industria local, especialmente aquella que compite con Brasil y China. Para las manufacturas industriales expuestas al Mercosur, el tipo de cambio actúa como un impuesto en lugar de un beneficio.

A pesar de este escenario, las exportaciones de bienes registran cifras récord: en 2024 alcanzaron USD 79.703 millones (+19,4%) y en 2025, USD 87.077 millones (+9,3%). Entre enero y agosto de 2026, las ventas externas sumaron USD 67.248 millones, un 21,4% más que el año anterior, impulsadas por un aumento del 10% en cantidades y otro 10,4% en precios. El superávit comercial acumulado llegó a USD 18.249 millones, superando ampliamente los USD 5.109 millones del mismo período de 2025. Este impulso exportador se ve fortalecido por el desempeño de sectores como la energía, minería (con crecimientos superiores al 200% en valor) y servicios, incluyendo la Economía del Conocimiento.

Esta robusta oferta de divisas explica la falta de urgencia del gobierno para corregir el tipo de cambio. A diferencia de años anteriores, donde se combinaban buenos precios internacionales con restricciones y un tipo de cambio dual, desde 2024 la ecuación se basa en volúmenes récord de commodities y servicios, generando un superávit comercial persistente (33 meses). El gobierno utiliza el dólar como un ancla nominal para desarmar la inercia inflacionaria, priorizando la estabilidad por sobre la competitividad industrial pura.

El costo de esta política es la presión sobre los sectores transables no primarios y el riesgo de caer en un atraso cambiario insostenible, similar al de 2017, que culminó en una corrida. El límite se presentará si los precios internacionales caen, si la producción de energía y minería se desacelera, o si la demanda de importaciones supera la oferta exportable. Sin embargo, por ahora, el gobierno sostiene un tipo de cambio apreciado con cantidades exportadas genuinas, en lugar de deuda, como herramienta de desinflación. La pregunta clave no es si el tipo de cambio está retrasado, sino si esta apreciación es el precio necesario para un programa de estabilización exitoso, algo que los datos actuales sugieren que es viable mientras perduren los volúmenes exportadores.

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