BlackRock cambia estrategia: ahora favorece bonos tras casi seis años apostando por acciones
La mayor gestora de activos del mundo reduce su exposición a Wall Street para aprovechar los elevados rendimientos de la deuda estadounidense, que alcanzaron máximos de 24 años.

Las claves de la nota
- BlackRock cambia estrategia: favorece bonos sobre acciones.
- Rendimientos de bonos de EE.UU. en máximos de 24 años.
- Reducción de exposición a Wall Street, aumento en deuda pública.
- Estrategia de gestión de riesgo a corto plazo.
- Mantiene convicción en IA e infraestructuras.
BlackRock, la mayor gestora de activos a nivel global, ha implementado un giro significativo en su estrategia de inversión, revirtiendo una postura que mantenía desde hace casi seis años. La compañía ha decidido reducir su exposición a las acciones de Wall Street para aumentar su posicionamiento en bonos del Tesoro de Estados Unidos, especialmente en títulos de corto plazo. Esta decisión se fundamenta en el fuerte repunte de los rendimientos de la deuda pública estadounidense, los cuales han alcanzado máximos de 24 años, superando el 5,25% en el bono a diez años.
Este cambio estratégico responde a la modificación del atractivo relativo entre acciones y bonos, impulsado por un escenario de tasas de interés elevadas y la incertidumbre sobre las futuras acciones de la Reserva Federal (Fed). Los analistas de BlackRock señalan que los rendimientos actuales de los bonos ofrecen "ingresos atractivos" y la posibilidad de ganancias adicionales si las expectativas de subidas de tasas por parte de la Fed se moderan. Consideran que las previsiones del mercado de 160 puntos básicos adicionales de endurecimiento monetario en los próximos doce meses son "excesivas".
Para financiar esta mayor apuesta por la deuda estadounidense, BlackRock ha optado por "recoger beneficios" en la renta variable de Estados Unidos, rebajando su recomendación de sobreponderar a neutral. Esta medida se presenta como una gestión de riesgo a corto plazo, particularmente ante la volatilidad asociada a las inversiones en inteligencia artificial (IA) y el panorama macroeconómico general. A pesar de este ajuste, la gestora mantiene su preferencia por compañías vinculadas a la IA y a infraestructuras cotizadas, reafirmando sus convicciones fundamentales en la transformación digital.
El movimiento también incluye ajustes en otras áreas, como una reducción de la infraponderación en bonos gubernamentales japoneses y un ajuste a neutral en valores respaldados por hipotecas de agencias estadounidenses. BlackRock, sin embargo, conserva su recomendación de sobreponderar las acciones de mercados emergentes. La gestora subraya que esta recalibración busca gestionar el riesgo a corto plazo sin alterar sus convicciones de inversión a largo plazo, dejando abierta la puerta a un eventual retorno a una mayor exposición a acciones si las condiciones del mercado mejoran.
