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Cierre de empresas: casi 8.800 compañías desaparecieron en el primer semestre de 2026
En el primer semestre de 2026, se registraron 8.734 cierres de unidades productivas, lo que representa una caída del 1,8%. En julio, la pérdida se desaceleró a 709 empresas, pero el acumulado del gobierno de Milei suma 31.342 bajas.
- 8.734 empresas cerraron en el primer semestre de 2026.
- Caída del 1,8% en unidades productivas semestrales.
- 31.342 empresas perdidas bajo la administración Milei.
- 434.126 empleos destruidos desde noviembre de 2023.
- Desaceleración en la pérdida de empleos en julio.
Los datos oficiales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) revelan una profunda y persistente pérdida del tejido productivo en Argentina. Durante el primer semestre de 2026, se destruyeron un total de 8.734 unidades productivas, lo que se traduce en una contracción del 1,8%. Si bien la baja de empresas mostró una leve desaceleración en julio, con la pérdida de 709 compañías (un 0,15% menos), la fotografía anual es alarmante: en el transcurso del gobierno de Javier Milei, se han dado de baja 31.342 empresas, una caída del 6,1%, marcando el peor registro en los primeros 31 meses de una administración.
A pesar de los pronósticos optimistas del gobierno sobre una inminente mejora económica, las cifras actuales distan de confirmarlos. La actividad económica, si bien cortó en junio una racha de dos meses de caídas consecutivas con un rebote del 0,8% respecto a mayo y un 2,7% interanual, acumuló un saldo negativo en el segundo trimestre del año. El promedio de este período se ubicó un 0,9% por debajo del trimestre anterior. La industria, en particular, mostró una caída del 5% en julio respecto al mes previo, acercándose a los niveles más bajos observados al inicio de la gestión, tanto en su serie desestacionalizada como en tendencia-ciclo.
El sector de la construcción también profundizó su retroceso en julio, con una merma del 4,6% respecto a junio, aunque acumula una mejora interanual del 1,7% en el período enero-julio. En el ámbito del empleo, la situación es igualmente preocupante. Se perdieron 22.513 puestos de trabajo registrados en julio (-0,2%), una desaceleración respecto a mayo, pero el acumulado desde noviembre de 2023 asciende a 434.126 empleos perdidos (-4,4%). Esta “sangría generalizada” afecta a sectores clave como la industria, los servicios y el comercio. Incluso sectores considerados “ganadores” del modelo económico actual, como minería, petróleo y finanzas, no logran revertir la tendencia y también han destruido puestos de trabajo en el último año, evidenciando una expulsión de trabajadores incluso en las áreas más dinámicas.
La persistente destrucción de empresas y empleo es un indicador macroeconómico fundamental que impacta directamente en la inversión, el consumo y la estabilidad financiera de Argentina. Los inversores, productores y empresarios deben seguir de cerca la evolución de estas cifras, ya que reflejan la salud del tejido productivo y la capacidad de generación de riqueza. La desaceleración en la pérdida de empleos en julio podría ser un atisbo de estabilización, pero la tendencia general sigue siendo profundamente negativa y requiere atención.

