Inercia, precios relativos y demanda de dinero: anatomía de una pausa desinflacionaria
La inflación no baja y los motivos hay que rastrearlos al menos desde mediados del año pasado. Pero no hay una reversión del proceso de baja, que podría volver al 2% mensual en el segundo semestre.

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Resumen Inteligente
Puntos Clave
- Inflación de marzo: 3,4% mensual, la más alta en un año.
- Aceleración impulsada por reacomodamiento de precios relativos e inercia.
- Política monetaria contractiva del BCRA, pero con caída de la demanda de dinero.
- Expectativa de retorno a 2% mensual en el segundo semestre del año.
- El proceso desinflacionario es no lineal y desafiante, no una reversión.
La inflación de marzo marcó una suba mensual de 3,4%, llevando la variación interanual al 32,6% y acumulando un 9,4% en el primer trimestre. Esta cifra, la más alta en un año y la séptima aceleración consecutiva, plantea la pregunta de si el proceso desinflacionario se revierte o atraviesa una pausa.
Aunque la política monetaria del BCRA es marcadamente contractiva, la demanda de dinero también cayó, especialmente antes de las elecciones legislativas. En el corto plazo, la aceleración se explica por el reacomodamiento de precios relativos (servicios públicos, transporte, educación, carne), la inercia de contratos indexados a la inflación pasada, y un traslado rezagado de la depreciación cambiaria de mediados de 2025, que se materializó con la recuperación de la actividad.
En perspectiva histórica, los procesos de estabilización no son lineales y presentan rebotes. Lo ocurrido se interpreta como una pausa, no una reversión. Se espera que la inflación retome su sendero descendente, con tasas mensuales del 2% en el segundo semestre, aunque el año cerraría cerca de la cifra de 2025, evidenciando que el camino a la desinflación seguirá siendo desafiante y no lineal.
Esta noticia es crucial para inversores, productores y empresarios argentinos al detallar la compleja dinámica inflacionaria actual. Comprender los factores detrás de la aceleración de marzo (3,4%) y la perspectiva de una posible desaceleración futura es fundamental para la toma de decisiones estratégicas, la planificación de costos y la evaluación del entorno macroeconómico.

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