Afirman que el precio de la carne vacuna ya no sumará presión a la inflación general
Los valores de la hacienda gorda cayeron entre un 8% y un 10% en las últimas semanas debido a la crisis del consumo, lo que sugiere que el precio de la carne vacuna dejará de impulsar la inflación general.

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Resumen Inteligente
Puntos Clave
- Precio de la hacienda gorda cayó entre 8% y 10% en las últimas semanas.
- Consumo de carne vacuna en Argentina bajó a 47,3 kg/persona/año, mínimo en dos décadas.
- Se espera que la carne vacuna deje de presionar la inflación general en mayo.
- La baja no se trasladaría automáticamente ni en igual proporción a carnicerías por otros costos.
- Hay un cambio en la matriz de consumo hacia pollo (50 kg/año) y cerdo (20 kg/año).
El precio de la hacienda gorda en Argentina registró una caída de entre el 8% y el 10% en las últimas semanas, según operadores del mercado y reportes como el del Rosgan. Este descenso se produce tras un período de fuertes subas en febrero y marzo, y se atribuye principalmente a la marcada resistencia del consumo de carne bovina, que ha alcanzado su nivel más bajo en dos décadas, con solo 47,3 kg por persona al año.
Expertos como Daniel Urcía, presidente de FIFRA, sugieren que esta corrección en los valores de la carne vacuna podría significar que "dejará de ser noticia en mayo" por su impacto en el Índice de Precios al Consumidor (IPC). Sin embargo, la incógnita reside en si esta baja se trasladará íntegramente a los mostradores de las carnicerías, ya que, según Ariel Morales Anton de CAMyA, costos como logística, energía y salarios continúan presionando el precio final, y la debilidad del consumo mantiene la cautela en la cadena.
Esta noticia es altamente relevante para inversores, productores y empresarios argentinos, ya que aborda la dinámica de precios de un commodity clave como la carne vacuna y su impacto en la inflación. La caída de los precios de la hacienda puede influir en las expectativas inflacionarias y en las decisiones de política monetaria, afectando también los márgenes de toda la cadena de valor cárnica, desde el campo hasta la góndola. Además, refleja cambios estructurales en los patrones de consumo de proteínas en el país.

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