Compras de reservas y deuda en pesos: la encrucijada que enfrenta Milei rumbo a 2027
La estrategia del gobierno de Javier Milei de acumular reservas y estirar la deuda en pesos se ve limitada por la escasa demanda de instrumentos de corto plazo. El equipo económico teme que los pesos inyectados terminen alimentando la demanda de títulos de corto plazo, sin un aporte positivo a la macroeconomía.

Las claves de la nota
- Desaceleración en compras de reservas y deuda en pesos.
- Agotamiento en demanda de títulos de deuda de corto plazo.
- Preocupación por destino de pesos inyectados en la economía.
- Deuda en pesos aumentó a US$95.000 millones.
- 75% de la deuda en pesos está indexada.
El gobierno de Javier Milei se encuentra ante una encrucijada que vincula la acumulación de reservas internacionales con la gestión de la deuda en pesos. Desde hace aproximadamente un mes y medio, se observa una desaceleración en ambas estrategias, las cuales habían sido celebradas por el mercado financiero. La Secretaría de Finanzas logró postergar el 45% de los vencimientos de deuda en moneda local para después de octubre de 2027. Sin embargo, esta maniobra ha comenzado a mostrar signos de agotamiento en la demanda por instrumentos de deuda en pesos que vencen post elecciones.
Esta situación ha forzado una pausa en la estrategia de "estirar duration" (plazo de vencimiento) de la deuda y, consecuentemente, ha condicionado el ritmo de compras de reservas por parte del Banco Central (BCRA). El equipo económico expresa preocupación ante la posibilidad de que los pesos inyectados en la economía a través de la compra de divisas terminen siendo demandados para adquirir títulos de deuda de corto plazo. Consideran que, en ausencia de una recuperación en la demanda de dinero, esta dinámica no representa un aporte positivo para la macroeconomía general. Sería más beneficioso si estos pesos se dirigieran hacia la demanda de títulos de la parte larga de la curva de rendimientos.
La desaceleración en la acumulación de reservas, que pasó de un promedio de US$1.905 millones mensuales entre enero y julio a menos de US$150 millones en la primera quincena de septiembre, se alinea con esta preocupación. Si bien algunos analistas atribuyen esta pausa a la menor oferta de divisas por estacionalidad agropecuaria y menores emisiones de deuda corporativa, el equipo económico señala que es un comportamiento anómalo respecto a años anteriores. Esperan retomar un mayor volumen de compras de reservas en los próximos meses, una vez superada la estacionalidad y si el mercado logra "digerir" la saturación de títulos de deuda de largo plazo.
Sebastián Menescaldi, de Eco Go, advierte que la insuficiente demanda de dinero genera una "encrucijada". Calculó que las compras de reservas por más de US$14.200 millones en 2026 generaron aproximadamente ARS$20 billones, de los cuales una gran parte terminó en títulos de deuda ante la falta de demanda de dinero. Esto ha incrementado la deuda en pesos medida en dólares en US$25.000 millones, alcanzando los US$95.000 millones, con el agravante de que el 75% de la deuda está indexada y, por ende, no se licúa. El desafío para el gobierno es encontrar un destino para estos pesos sin generar presiones inflacionarias o desequilibrios macroeconómicos.
