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Conflicto diplomático con Brasil: ¿peligra la privatización de AySA?
La tensión bilateral entre Argentina y Brasil pone en duda la participación de dos operadores brasileños, Sabesp y Águas do Rio, en la licitación de AySA, un proceso que exige amplia experiencia en el sector de agua y saneamiento.
- Privatización de AySA bajo la mira por conflicto diplomático.
- Sabesp y Águas do Rio, operadores brasileños interesados.
- Pliego exige experiencia comprobable en agua y cloacas.
- Inversiones proyectadas de USD 15.040 millones.
- Plazo de presentación de ofertas hasta el 27 de agosto.
El proceso de privatización de Agua y Saneamientos Argentinos (AySA) se encuentra en una encrucijada debido al reciente conflicto diplomático entre Argentina y Brasil. La incertidumbre surge de la posible participación de dos importantes operadores brasileños, Sabesp y Águas do Rio, quienes analizan presentar ofertas junto a socios locales. Estas empresas son cruciales ya que el pliego de licitación exige una vasta experiencia técnica comprobable en la operación y gestión de empresas de agua potable y desagües cloacales, requisitos que los interesados locales por sí solos no cumplirían.
Sabesp, la mayor empresa de saneamiento de Brasil y Latinoamérica, opera la red de San Pablo y abastece a millones de personas. Por su parte, Águas do Rio, operada por el grupo Aegea Saneamento, es un concesionario clave en Río de Janeiro. La presencia de estos gigantes brasileños, junto a la multinacional francesa Veolia, subraya la magnitud del proyecto y la necesidad de operadores con probada trayectoria. El contrato de concesión de AySA implica inversiones proyectadas de USD 15.040 millones durante 30 años, lo que lo convierte en un objetivo estratégico para grandes jugadores del sector.
Desde AySA se mantiene una postura optimista, confiando en que el tiempo y una posible extensión del plazo para la presentación de ofertas (actualmente fijado para el 27 de agosto) permitirán que la tensión diplomática disminuya. Una prórroga de aproximadamente un mes daría margen para una normalización de las relaciones bilaterales y, consecuentemente, para la participación sin contratiempos de las empresas brasileñas. Se espera un encuentro entre el titular de AySA, Alejo Maxit, y el canciller Pablo Quirno para evaluar el alcance del conflicto en las esferas comerciales y gubernamentales.
A pesar de la coyuntura política, empresarios locales del sector consideran que el impacto de la tensión bilateral podría ser limitado. La perspectiva de una concesión a 30 años podría primar sobre las complejidades políticas de corto plazo para los inversoes. La decisión final de las empresas brasileñas dependerá de la evolución de las relaciones diplomáticas y de la evaluación de los riesgos y oportunidades a largo plazo que ofrece el mercado argentino de servicios de agua y saneamiento.
La privatización de AySA es un proceso de gran envergadura con implicaciones significativas para el sector de infraestructura y servicios públicos en Argentina. La participación de operadores internacionales, especialmente los brasileños, y el monto de inversión proyectado de USD 15.040 millones, lo hacen relevante para inversores y empresas del sector. Los mercados deberán seguir de cerca la evolución de las relaciones diplomáticas entre Argentina y Brasil, así como las decisiones de las empresas interesadas y las posibles extensiones de plazos en la licitación.

