De Entre Ríos a Suiza: la familia Castillo revoluciona la exportación de carne con su empresa Abuelo Julio
En 2020, una familia ganadera de Entre Ríos apostó por integrar el ciclo productivo de la carne, creando Abuelo Julio. Hoy, la empresa exporta a Suiza, Dubái, Estados Unidos e Israel, demostrando una notable expansión.

Las claves de la nota
- Integración del ciclo ganadero en 2020.
- Exportación a Suiza, Dubái, EE.UU. e Israel.
- Faena de 1500 animales por semana.
- Control operativo de planta de Friar.
La pandemia actuó como catalizador para la familia Castillo, ganaderos de cuatro generaciones en el norte entrerriano, quienes decidieron dar un giro estratégico en 2020. Motivados por la pregunta de por qué vender terneros al destete cuando podían completar el ciclo productivo, iniciaron un ambicioso proyecto de integración vertical. Este cambio de paradigma dio origen a Abuelo Julio, una empresa que hoy abarca desde la producción y genética propia hasta la faena, exportación y comercialización en Argentina y el exterior.
El salto a la exportación fue rápido y audaz. En noviembre de 2020, apenas meses después de iniciar la recría y terminación de animales, Abuelo Julio realizó sus primeras operaciones internacionales. Para ello, se asociaron estratégicamente con Carnes Virreyes, adquiriendo el conocimiento necesario para ingresar en un mercado altamente competitivo. Este acuerdo colaborativo sentó las bases para un crecimiento exponencial, pasando de faenar unas 350 cabezas semanales a controlar operativamente la planta de Friar en Nelson, Santa Fe, con una faena de 1500 animales por semana.
La apuesta por la genética, con la incorporación de razas como Braford y Angus, y la orientación hacia animales terminados a grano, complementan la estrategia de Abuelo Julio. La búsqueda de una mayor integración vertical se materializó también en la apertura de locales comerciales propios, apuntando a un segmento de mercado ABC1. Este modelo de negocio, que nació de una pregunta familiar en medio de la incertidumbre global, hoy posiciona a Abuelo Julio como un jugador relevante en el mercado internacional de la carne, con presencia en Estados Unidos, Israel, Europa y una operación propia en Colombia.
El caso de Abuelo Julio es un claro ejemplo de cómo la adversidad puede impulsar la innovación y la diversificación en el sector agroindustrial argentino. La capacidad de adaptación y la visión estratégica de la familia Castillo han permitido transformar una empresa ganadera tradicional en un modelo de negocio integrado y con proyección global. Para Rosario y la región, este éxito subraya el potencial exportador de la producción cárnica argentina y la importancia de la inversión en tecnología y genética para competir en los mercados más exigentes.
