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Desacople PBI y Consumo: Crecimiento Económico no se Traduce en Mayor Demanda Hogareña
Por primera vez en el siglo XXI, Argentina experimenta una divergencia entre el crecimiento del PBI y la caída sostenida del consumo masivo, impulsada por sectores con bajo impacto en el empleo y el poder adquisitivo.
- Consumo masivo retrocedió 2,7% interanual en junio.
- PBI creció 4,4% en 2025; se espera 3% este y próximo año.
- Sectores agro y minería impulsan PBI, no el consumo.
- Industria y comercio minorista cayeron 5,6% y 4,3% respectivamente.
- Perspectivas de estancamiento en el consumo a corto plazo.
Argentina atraviesa un escenario económico inédito para el siglo XXI, donde el crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) no se refleja en una recuperación del consumo de los hogares. Mientras la economía proyecta una expansión del 4,4% en 2025 y alrededor del 3% para este y el próximo año, el mercado interno muestra una tendencia a la baja. Según datos de Scentia, el consumo masivo retrocedió un 2,7% interanual en junio y un 2,4% respecto a mayo, profundizando una caída acumulada del 2,9% en lo que va del año.
Analistas como Federico Kisza (Analytica) explican este desacople por el impulso de sectores como el agro, la energía y la minería, que si bien aportan al PBI, tienen un bajo impacto directo en el empleo y el consumo masivo. De hecho, la Agricultura, ganadería, caza y silvicultura avanzó un 4,6% y la Explotación de minas y canteras un 15,7% en mayo, sumando 1,2 puntos porcentuales al crecimiento del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE). Sin este aporte, el resultado de mayo habría sido negativo. En contraste, la Industria manufacturera cayó un 5,6% y el Comercio mayorista, minorista y reparaciones un 4,3%.
Isaac Rudnik (Isepci) subraya que los sectores que generan mayor cantidad de puestos de trabajo muestran variaciones negativas, lo que deteriora el consumo interno sin perspectivas de mejora si el modelo actual persiste. La recuperación del crédito al consumo se ve limitada por la elevada morosidad, y la mejora salarial dependerá de la continuidad de la desinflación y del freno al reemplazo de empleo registrado por modalidades más precarias. Pablo Moldovan (CP Consultora) anticipa un período de estancamiento, ya que el consumo sigue de cerca los ingresos, los cuales se ven afectados negativamente si la inflación se acelera.
El panorama para los bienes durables es aún más desfavorable, sin condiciones para una recuperación del crédito familiar. La consultora Moiguer advierte sobre una Argentina de "fin de los promedios", donde las regiones responderán de manera diferenciada a las transformaciones económicas, especialmente aquellas vinculadas a la explotación y exportación de recursos naturales como petróleo, gas, litio y cobre. Esta heterogeneidad regional podría exacerbar las disparidades en el consumo.
Esta noticia es crucial para inversores y empresarios argentinos, ya que revela una desconexión entre el crecimiento macroeconómico y la capacidad de compra de los hogares, afectando directamente a sectores de consumo masivo y la industria. Es fundamental vigilar la evolución de la inflación, los salarios reales y las políticas de crédito para anticipar la demanda interna y las oportunidades de inversión en el corto y mediano plazo.

