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Desempleo apenas cedió al 7,8% en el primer trimestre, con mayor informalidad y menos empleo registrado
La desocupación se ubicó en 7,8% en el primer trimestre, un dato que esconde un aumento de la informalidad laboral y una caída en el empleo registrado.
- Desempleo del 7,8% en el primer trimestre de 2024.
- Aumento de la informalidad laboral al 44,2%.
- Crecimiento de la tasa de actividad y empleo.
- Descenso del empleo formal registrado al 55,7%.
La tasa de desocupación en Argentina registró un leve descenso en el primer trimestre del año, situándose en un 7,8%, según datos del Indec. Si bien esta cifra representa una mínima mejora respecto al mismo período del año anterior (7,9%), marca el segundo trimestre consecutivo de ascenso, tras haber escalado desde el 6,6% del tercer trimestre de 2023 al 7,5% en el cuarto. La dinámica del mercado laboral, sin embargo, revela señales de deterioro en la calidad del empleo.
A pesar de la casi estabilidad en la tasa de desocupación, se observó un incremento tanto en la tasa de actividad como en la de empleo. Esto indica que más personas se sumaron a la búsqueda de trabajo. La población económicamente activa creció a 14,61 millones de personas, y la cantidad de ocupados aumentó a 13,47 millones en los principales aglomerados urbanos. No obstante, este crecimiento en el empleo se ve empañado por un aumento significativo de la informalidad laboral.
La informalidad laboral alcanzó al 44,2% de los ocupados, lo que representa un incremento de 2,2 puntos porcentuales interanuales. En contrapartida, la proporción de trabajadores con empleo formal registrado descendió del 57,8% al 55,7%. Este escenario de mayor informalidad tiene implicaciones directas para la economía, especialmente en regiones como Rosario y su área metropolitana, donde el sector de servicios y la industria suelen generar empleo con distintos grados de formalidad.
Para Rosario y la región, este dato sugiere una presión continua sobre los salarios informales y una menor recaudación fiscal, afectando la capacidad de consumo y la inversión. La tendencia a la informalidad puede dificultar el acceso a beneficios sociales y laborales para una porción creciente de la fuerza laboral. Ante este panorama, es crucial monitorear las políticas económicas que busquen fomentar la creación de empleo formal y mejorar las condiciones laborales, así como la evolución de los indicadores de consumo y producción en la región.
Este dato es crucial para entender la salud del mercado laboral argentino y su impacto en el consumo y la inversión. Los inversores y empresarios deben prestar atención a la creciente informalidad, que puede afectar la recaudación fiscal y la estabilidad económica. A continuación, será importante seguir la evolución de estas cifras en trimestres venideros y observar si se implementan medidas para fomentar el empleo formal.

