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Dólar mayorista se aleja de $1.500, pero se amplía la brecha con el blue
El dólar mayorista cerró a $1.490,50, su tercera baja consecutiva, mientras el blue subió a $1.550, ampliando la brecha a más de $30. El mercado sigue de cerca las intervenciones oficiales en futuros y bonos dólar linked para contener la divisa.
- Dólar mayorista cerró a $1.490,50, tercera baja consecutiva.
- Dólar blue subió a $1.550, ampliando brecha a más de $30.
- Intervención oficial en futuros y bonos dólar linked para contener la divisa.
- BCRA vendió aprox. u$s391 millones en títulos dólar linked.
- Tasas de interés en pesos bajo presión por liquidez ajustada.
El dólar oficial en su segmento mayorista registró una nueva jornada de descenso, cerrando a $1.490,50, lo que lo aleja del umbral de los $1.500. Esta tendencia bajista, que se extiende por tercera rueda consecutiva, contrasta con la suba del dólar blue, que avanzó un 2,31% hasta los $1.550. Como resultado, la brecha entre ambas cotizaciones se amplió significativamente, superando los $30 y alcanzando el 24,5% respecto al techo de la banda cambiaria, un nivel no visto en casi dos meses.
En la city financiera, la atención se centra en las señales de intervención del equipo económico, que estaría utilizando instrumentos como futuros y bonos dólar linked para mantener contenido al tipo de cambio mayorista. Análisis privados sugieren que el Banco Central y el Tesoro estarían desplegando estas estrategias ante una demanda de cobertura cambiaria que se anticipó a lo esperado. El volumen operado en el mercado de contado superó los u$s515,5 millones, reflejando la dinámica de las últimas ruedas.
A nivel minorista, el dólar en el Banco Nación se ubicó en $1.515 para la venta, mientras que el promedio de las entidades financieras relevado por el BCRA fue de $1.517,89. Los dólares paralelos también mostraron movimientos: el dólar MEP cotizó a $1.523,84 y el contado con liquidación (CCL) a $1.618,98. La intervención oficial busca evitar que el dólar mayorista supere de forma sostenida los $1.500, priorizando así el proceso de desinflación.
Sin embargo, esta estrategia de contención cambiaria genera un dilema para el gobierno. La absorción monetaria y la oferta de instrumentos de cobertura han reducido la liquidez en el sistema, presionando al alza las tasas de interés en pesos. El mercado de futuros refleja expectativas de un dólar mayorista de alrededor de $1.505 para fin de agosto y $1.619 para diciembre. La discusión en la city se traslada ahora al costo de mantener la estabilidad cambiaria sobre el mercado de pesos, con una liquidez ajustada y un ritmo moderado de acumulación de reservas por parte del BCRA.
La contracara de esta política monetaria restrictiva se observa en el crédito al sector privado, que acumula cinco meses de caída real. Los bancos están destinando mayor liquidez a instrumentos de corto plazo y títulos del Tesoro. La tensión entre tipo de cambio, tasas y actividad económica se consolida como una variable clave para los inversores, productores y empresarios argentinos, especialmente en una región como Rosario, donde la competitividad de las exportaciones agrícolas está intrínsecamente ligada a la evolución del tipo de cambio y las tasas de interés.
La evolución del tipo de cambio y la brecha entre el oficial y el blue son indicadores cruciales para la economía argentina, afectando directamente la competitividad de las exportaciones, la inflación y el poder adquisitivo. Los inversores, productores agropecuarios y empresarios de Rosario y la región deben seguir de cerca las señales de intervención oficial, la liquidez en el mercado de pesos y la dinámica de las tasas de interés, ya que estas variables determinarán la estabilidad económica y las perspectivas de inversión a corto y mediano plazo.

