Excelencia Agropecuaria: ternados 2026 para el premio a los mejores del campo
El martes 17 de noviembre se realizará la XXIV edición del premio a la Excelencia Agropecuaria, organizado por LA NACION y Galicia, reconociendo la innovación y el desarrollo del sector.
Las claves de la nota
- Premio Excelencia Agropecuaria 2026
- Reconocimiento a la innovación y sustentabilidad
- Ocho categorías premiadas
- Impacto en el sector agroindustrial argentino
El campo argentino, pilar fundamental de la economía nacional, se prepara para celebrar la XXIV edición del premio a la Excelencia Agropecuaria, organizado por LA NACION y Galicia. Este galardón, que tendrá lugar el próximo 17 de noviembre bajo la consigna “Innovar para anticiparse al futuro”, destaca el trabajo, conocimiento y capacidad de reinvención de hombres y mujeres que impulsan el sector agroindustrial. En un contexto global de crecientes exigencias tecnológicas, demandas de mercado y desafíos ambientales, el agro argentino demuestra su potencial para generar valor y proyectarse internacionalmente.
La ceremonia premiará a los referentes más destacados en ocho categorías: Agricultura extensiva, Apertura al mundo, Gestión sustentable, Industria agroalimentaria, Innovación tecnológica, Producción animal, Productor de economías regionales y Servicios para la producción. El premio de Oro, que se otorgará entre los ganadores de las ternas, sintetizará la excelencia agropecuaria que el galardón busca visibilizar. La selección de los ternados y ganadores estuvo a cargo de un distinguido jurado, compuesto por referentes del sector financiero, periodístico y académico.
La importancia de este evento radica en su capacidad para poner en valor las prácticas innovadoras y sostenibles que están definiendo el futuro del agro argentino. Para Rosario y la región, epicentro de gran parte de la producción y la industria agroexportadora del país, estos premios son un reflejo de la competitividad y la resiliencia del sector. La visibilización de empresas y proyectos que apuestan por la tecnología, la sustentabilidad y la eficiencia productiva puede servir de inspiración y estímulo para otros actores locales, fomentando la adopción de mejores prácticas y fortaleciendo la cadena de valor agroindustrial. La competencia en mercados internacionales exige una constante mejora, y reconocer a quienes lideran esta transformación es crucial para mantener el dinamismo económico.
