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Exportaciones de semillas de girasol explotan 875,4% y disparan ingresos de divisas
Las exportaciones de semillas de girasol en Argentina experimentaron un crecimiento sin precedentes del 875,4% en el primer semestre de 2026, impulsando las ventas externas del complejo girasolero a US$2075 millones.
- Aumento del 875,4% en exportaciones de semillas de girasol
- Ingresos totales del complejo girasolero: US$2075 millones
- India, UE y Resto de ALADI, principales mercados
- Mayor producción local y menor oferta global impulsan el crecimiento
- Aceite de girasol sigue siendo el principal fijador de precios
Las exportaciones argentinas de semillas de girasol han registrado un crecimiento extraordinario, alcanzando un aumento del 875,4% en valor durante el primer semestre de 2026 en comparación con el mismo período del año anterior. Este impresionante desempeño, según datos del Indec, se debió principalmente a un incremento del 754,5% en las cantidades exportadas, mientras que los precios avanzaron un 14,1%. La magnitud de esta expansión supera ampliamente la de otros productos agropecuarios clave como el trigo, el maíz, la carne bovina y el aceite de girasol.
El complejo girasolero en su totalidad generó ventas al exterior por US$2075 millones en el semestre, un 128,7% más que en el mismo período de 2025. Con este resultado, el girasol se posicionó como el octavo complejo exportador del país, representando el 4,2% del total de las exportaciones de bienes, y marcó el mayor valor para un primer semestre desde 2002. Dentro de la cadena, el aceite de girasol sigue siendo el principal componente, explicando el 64,1% de las exportaciones, seguido por las semillas (27,9%) y las harinas y pellets (8%). Las ventas de semillas de girasol sin procesar alcanzaron aproximadamente US$580 millones.
Los principales destinos de las exportaciones del complejo fueron India (US$725 millones), la Unión Europea (US$590 millones) y el "Resto de ALADI" (US$165 millones), evidenciando la importancia de estos mercados. Jorge Ingaramo, economista de Asagir, atribuye este auge a una combinación de mayor producción local y una menor oferta en países tradicionalmente abastecedores, sumado a una demanda internacional reconfigurada tras el conflicto en Ucrania. La campaña del hemisferio norte fue débil, y las empresas europeas, con escasez de materia prima, recurrieron a la compra de grano de girasol argentino.
A pesar del fuerte crecimiento en el volumen de semillas, Ingaramo enfatiza que el aceite de girasol sigue siendo el motor principal de la cadena, ya que su precio de exportación es el que define la cotización del grano para el productor. El contexto internacional, marcado por los altos precios del aceite de girasol post-conflicto Rusia-Ucrania y la debilidad de la cosecha en el hemisferio norte, ha favorecido estas exportaciones. La región de Rosario, como centro neurálgico de la industria oleaginosa argentina, se beneficia directamente de este dinamismo, tanto en la producción como en la molienda y exportación de productos derivados del girasol.
Este dato es crucial para inversores y productores del sector agroindustrial argentino, especialmente en la región de Rosario, un polo fundamental para la producción y procesamiento de oleaginosas. El crecimiento exponencial en las exportaciones de semillas de girasol y el consecuente ingreso de divisas fortalecen la posición de Argentina en el mercado global. Es importante seguir de cerca la evolución de los precios internacionales del aceite de girasol y las condiciones climáticas en el hemisferio norte, factores clave que podrían influir en la demanda futura de grano argentino.

