FMI reclama aportes de sus miembros para países de bajos ingresos y vulnerables
La titular del FMI, Kristalina Georgieva, instó a las potencias a reponer fondos fiduciarios para la reducción de la pobreza y la atención de catástrofes, alertando que el servicio de la deuda ya absorbe el 14% de los ingresos en economías emergentes.

Las claves de la nota
- FMI reclama aportes para países vulnerables.
- Servicio de la deuda en emergentes subió al 14%.
- Riesgo de divergencia económica global.
- Piden recapitalizar fondos para pobreza y catástrofes.
Kristalina Georgieva, directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), ha lanzado una advertencia sobre la creciente brecha entre economías avanzadas y en desarrollo, exacerbada por la inteligencia artificial y la caída de la ayuda internacional. Georgieva señaló que el aumento de las tasas de interés en las economías avanzadas ha disparado la factura financiera de los mercados emergentes, elevando el servicio de la deuda del 6% al 14% de sus ingresos fiscales, a pesar de una posible disminución en el volumen total del endeudamiento. Esta situación pone en riesgo la convergencia económica global, afectando desproporcionadamente a las naciones más rezagadas.
Durante las Reuniones Anuales del FMI y el Banco Mundial en Bangkok, Georgieva hizo un llamado urgente a los países miembros para que cumplan con sus aportes al Fondo Fiduciario para la Reducción de la Pobreza y el Crecimiento. Este fondo es crucial para otorgar créditos a tasa cero o blanda a las economías más vulnerables. Adicionalmente, el FMI solicitó a las potencias globales la recapitalización del Fondo Fiduciario para la Contención y el Alivio de Catástrofes (CCRT), herramienta que provee subvenciones para aliviar y cancelar el servicio de la deuda en las naciones más pobres y afectadas por emergencias.
El encarecimiento de combustibles y alimentos, la menor ayuda al desarrollo y la reticencia a inversiones de riesgo ejercen una fuerte presión sobre estos países. Las proyecciones del FMI indican que un estancamiento en la inversión por IA, la presión de la deuda soberana y la escalada bélica en Medio Oriente condicionarán la actividad mundial, proyectando un crecimiento del 3,1% para 2026, con un impacto más severo en los países en desarrollo. La secretaria del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, instó al FMI a combatir prácticas que distorsionan la competencia, apuntando implícitamente a China.
Para Argentina, este escenario representa un desafío adicional. El aumento del costo financiero global, sumado a la necesidad de acceder a financiamiento para proyectos de desarrollo y la atención de contingencias, podría intensificar la presión sobre las cuentas públicas. La dependencia de la ayuda internacional y la vulnerabilidad ante shocks externos, como el alza de precios de commodities o desastres naturales, se vuelven factores críticos a monitorear. La capacidad del país para atraer inversiones y gestionar su deuda en este contexto global será determinante para su estabilidad económica y el bienestar de su población.
