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Acciones de EE.UU. en máximos históricos: ¿aún hay margen para subir?
A pesar de alcanzar picos históricos, las acciones estadounidenses muestran señales de que podrían seguir al alza, impulsadas por un mercado laboral resiliente y una valoración que, aunque elevada, no ha frenado la rentabilidad en el pasado.
- Acciones de EE.UU. en máximos históricos (+13,6% desde fines de marzo).
- Mercado laboral resiliente con pedidos de desempleo en mínimos históricos.
- IA: potencial impacto en empleo, pero también creación de nuevos puestos.
- Valuaciones elevadas del S&P 500, pero rendimiento histórico favorable.
- Riesgos geopolíticos y de inflación mantienen cautelosa a la Fed.
Las acciones estadounidenses han experimentado un notable repunte, alcanzando máximos históricos con una suba del 13,6% desde finales de marzo. Abril, en particular, registró un avance del 10,4%, marcando el mejor mes desde 2020 y una de las mayores ganancias mensuales en más de 75 años. A pesar de un retroceso en marzo debido a factores geopolíticos, el mercado ha demostrado resiliencia, ofreciendo oportunidades para los inversores.
Varios indicadores sugieren que los mercados podrían continuar su tendencia alcista, incluso frente al escepticismo. El mercado laboral de EE.UU., si bien ha mostrado altibajos, se mantiene moderadamente positivo en su balance general de creación de empleo. Los pedidos iniciales de subsidio por desempleo alcanzaron mínimos no vistos desde 1969, y aunque la inteligencia artificial (IA) genera interrogantes sobre posibles despidos, también se vislumbra la creación de nuevos puestos de trabajo ligados a esta tecnología.
En cuanto a la política monetaria, la Reserva Federal (Fed) se prepara para una posible presidencia de Kevin Warsh. Sin embargo, las decisiones clave recaen en el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) en su conjunto. Si bien Warsh aboga por tasas de interés más bajas, su postura parece desalineada con el resto del comité, que se muestra cauto ante los riesgos alcistas para la inflación, especialmente por los precios de la energía y la incertidumbre en Medio Oriente. La reapertura del estrecho de Ormuz a mediados de año es un factor a vigilar.
A pesar de las elevadas valuaciones, con el S&P 500 operando por encima de 20 veces las ganancias previstas, el análisis histórico sugiere que invertir en máximos ha sido rentable. El S&P 500 ha subido un 147,5% en los últimos seis años (16,3% anualizado), casi duplicando el promedio de largo plazo. Esta fortaleza se sustenta en ganancias sólidas y expectativas de resultados positivas para los próximos 12 meses.
La fortaleza de las acciones norteamericanas, a pesar de sus máximos históricos, es un indicador relevante para el mercado argentino. Los inversores locales deben estar atentos a cómo estos movimientos globales pueden influir en el apetito por el riesgo y en los flujos de capital. La evolución de la inflación en EE.UU. y las decisiones de la Fed impactarán en las tasas de interés globales, afectando indirectamente a la economía argentina. Es crucial seguir de cerca los datos del mercado laboral estadounidense y la evolución de la IA, así como los desarrollos geopolíticos en Medio Oriente, para anticipar posibles efectos en los mercados de commodities y en la inversión.

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