
Imagen ilustrativa
El salto de la IA: cómo invertir en los próximos "unicornios" antes de que lleguen a la Bolsa
La inversión en empresas de Inteligencia Artificial en etapa avanzada, previo a su salida a bolsa, se presenta como una oportunidad clave para capturar altas rentabilidades, según expertos del sector financiero.
- Inversión en "Late-Stage Venture" antes del IPO.
- Mercados secundarios facilitan la liquidez de empleados.
- Anthropic multiplicó su valor por 50.
- IA como base tecnológica es un filtro clave.
- Inversiones ilíquidas con plazos de 3-10 años.
El mundo financiero se encuentra en medio de una transformación impulsada por la Inteligencia Artificial (IA), comparable a la revolución de internet pero a una velocidad exponencial. La pregunta clave para los gestores de patrimonio ya no es si participar, sino cómo capitalizar esta ola tecnológica. La estrategia emergente se centra en el "Late-Stage Venture", un segmento que invierte en empresas tecnológicas maduras pero aún no cotizadas en bolsa (IPO).
Históricamente, los inversores minoristas podían obtener ganancias significativas al comprar acciones en el momento del debut bursátil. Sin embargo, las empresas ahora permanecen privadas por períodos más prolongados, aprovechando el capital privado para su crecimiento sin la presión de los informes trimestrales. Los datos sugieren que el mayor salto de valor, que antes se producía en el mercado público, ahora ocurre entre 1 y 4 años antes del IPO. Esto se ve facilitado por los mercados secundarios, que permiten la compra de acciones de empleados o inversores tempranos que buscan liquidez, a menudo con descuentos. Un ejemplo de esto son las "esposas de oro" (golden handcuffs), donde empleados con opciones millonarias carecen de efectivo para cubrir impuestos y vender sus acciones a inversores estratégicos.
Casos de éxito como el de Spotify, donde la inversión se triplicó en dos años y medio, y especialmente Anthropic (competidora de ChatGPT), que pasó de una valuación de US$ 20.000 millones en su serie B a US$ 900.000 millones, demuestran el potencial de estas inversiones. La selección de estas apuestas se basa en tres filtros: la IA como base tecnológica escalable, la validación de "Siete Magníficas" (grandes tecnológicas) que ya invirtieron en la firma, y la diversificación para mitigar riesgos, limitando cada compañía al 10% del fondo.
El interés se extiende más allá del software, abarcando la infraestructura para la IA, como la energía y la robótica. Empresas que utilizan IA para predecir precios energéticos o compañías de robots humanoides para logística son áreas de enfoque. Sin embargo, se advierte sobre los riesgos inherentes: estas son inversiones ilíquidas con plazos de maduración de 3 a 10 años, lo que exige prudencia y un horizonte de inversión a largo plazo.
Esta noticia es relevante para inversores argentinos interesados en la vanguardia tecnológica y la IA, ofreciendo una estrategia para acceder a potenciales "unicornios" antes de su debut bursátil. La oportunidad de invertir en empresas de "Late-Stage Venture" antes de su IPO, especialmente aquellas con base en IA, podría generar retornos significativos. Los inversores argentinos deben estar atentos a cómo el acceso a estos mercados secundarios se desarrolla y si surgen vehículos de inversión locales o regionales que faciliten esta participación, considerando la iliquidez y los plazos extensos de estas inversiones.

.gif)
