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Crédito al privado alcanza récord: acciones bancarias ganan atractivo a pesar de la morosidad
El crédito al sector privado en Argentina tocó su nivel más alto en ocho años, impulsando la confianza en acciones bancarias como GGAL, BMA, BBAR y SUPV, aunque la morosidad del sistema escala al 7%.
- Crédito al privado alcanza 12% del PBI.
- Morosidad del sistema sube al 7%.
- Acciones bancarias argentinas cotizan con descuento.
- Potencial de expansión crediticia es alto.
El crédito bancario al sector privado en Argentina ha alcanzado su punto más alto en los últimos ocho años, representando el 12% del PBI, un incremento significativo desde el 5,2% a finales de 2023. Este crecimiento, acompañado por una desaceleración inflacionaria y una recuperación gradual de la actividad económica, marca un cambio de paradigma para los bancos, que transitan de financiar al Estado a expandir su negocio tradicional de préstamos a empresas y familias. El ratio préstamos/depósitos llegó al 60% en mayo de 2026, el más alto en casi una década, lo que ha renovado el interés de inversores locales e internacionales en acciones de entidades como Grupo Financiero Galicia (GGAL), Banco Macro (BMA), BBVA Argentina (BBAR) y Grupo Supervielle (SUPV).
Analistas como Martín D’Odorico de Guardian Capital señalan un enorme margen de expansión para el sector bancario argentino en comparación con países como Chile y Brasil, sugiriendo que el proceso de normalización financiera aún tiene un largo camino por recorrer. La vuelta al negocio central de los bancos mejora la calidad de sus balances y justifica el interés inversor, anticipando una etapa de expansión estructural si se mantiene la estabilidad macroeconómica y la baja inflacionaria.
Sin embargo, este auge crediticio no está exento de desafíos. La morosidad promedio del sistema ha escalado al 7%, y en el segmento de hogares alcanza el 11,5%, niveles no vistos en dos décadas. Leonardo Anzalone del CEPEC relaciona este deterioro en la calidad de cartera con la rápida expansión del crédito en una economía aún frágil, donde algunas familias y empresas con balances debilitados enfrentan dificultades para afrontar mayores gastos y deudas. Si bien la situación no es sistémica, representa una señal de alerta que podría agravarse ante un contexto contractivo o tasas elevadas.
La preocupación del mercado se centra en el impacto de una morosidad sostenida sobre las previsiones por incobrabilidad de los bancos, lo que podría mermar la rentabilidad futura. No obstante, bursátilmente, la expansión crediticia amplía el negocio financiero y mejora la generación de ingresos. Las entidades argentinas aún cotizan con descuento frente a sus pares regionales, lo que alimenta expectativas de recomposición de valuaciones si la expansión crediticia se consolida sin un deterioro excesivo de la cartera. Firmas como Adcap Grupo Financiero recomiendan aumentar la exposición al sector bancario argentino por su valor relativo y potencial de recuperación de rentabilidad.
Esta noticia es crucial para inversores y empresarios en Argentina, ya que indica una potencial reactivación del crédito y del negocio bancario tradicional. La expansión crediticia, aunque trae consigo un aumento de la morosidad, amplía el mercado financiero y puede generar oportunidades de inversión en acciones bancarias. Es fundamental monitorear la evolución de la morosidad y la estabilidad macroeconómica para evaluar la sostenibilidad de esta tendencia.

