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BCRA ya no espera aumento en demanda de dinero: implicancias para inflación y crecimiento
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) ajustó sus proyecciones, indicando que la demanda de dinero transaccional se ha mostrado más débil de lo esperado. Esto podría tener implicancias en la inflación y el crecimiento económico.
- Demanda de dinero transaccional más débil de lo esperado.
- Factores coyunturales: baja de tasas lenta y demanda de dollar-linked.
- No se esperan presiones inflacionarias adicionales.
- Cambios estructurales: auge de pagos digitales y money market funds.
- Posible necesidad de tasas reales más altas para sostener crecimiento.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) ha revisado sus expectativas sobre la demanda de dinero transaccional, indicando que esta se ha mostrado más débil de lo proyectado en los primeros meses de 2026. El agregado monetario M2 privado transaccional se ubicó por debajo de las previsiones, representando un 5,6% del PBI en abril, con una contracción mensual promedio del 1,6% en términos reales durante el primer cuatrimestre. El BCRA atribuye esta tendencia a dos factores coyunturales: una reducción de tasas de mercado más lenta de lo anticipado y una demanda de empresas por instrumentos dollar-linked, lo que sugiere que muchos proyectos de inversión aún no han llegado a la etapa de utilización de fondos.
A pesar de esta desaceleración, los especialistas consultados por Forbes Argentina coinciden en que la débil demanda de dinero no debería impactar negativamente en la inflación de los próximos meses. Tomás Amerio, economista de la Fundación Libertad y Progreso, señala que el fin de la etapa de remonetización post-desinflación implica que la oferta monetaria debería crecer en línea con la inflación y la actividad, evitando presiones inflacionarias por exceso de liquidez. Joaquín Aranguiz, de la misma fundación, destaca que el actual escenario de tasas reales negativas, tipo de cambio estable y compras consistentes de dólares por parte del BCRA, sumado a la ausencia de un contexto electoral, favorece la continuidad del proceso de desinflación hacia índices mensuales inferiores al 2%.
Más allá de lo coyuntural, el informe del BCRA también resalta cambios estructurales en la gestión de liquidez. La creciente adopción de transferencias inmediatas, billeteras virtuales y pagos digitales ha reducido la necesidad de efectivo físico, disminuyendo la participación del circulante en el M2 privado transaccional. Paralelamente, los fondos comunes de inversión money market ganan terreno como instrumentos de liquidez de corto plazo, ofreciendo rescates inmediatos y funcionando como sustitutos de cuentas transaccionales. Este fenómeno refleja una mayor sofisticación financiera de los ahorristas que buscan rendimiento sin sacrificar liquidez.
Sin embargo, una demanda de dinero estable o a la baja podría tener implicancias para la política monetaria y el crecimiento económico. Amerio advierte que sostener el equilibrio monetario sin convalidar inflación, ante una demanda de dinero estabilizada, podría requerir tasas de interés reales más elevadas, lo que a su vez tendería a moderar el crédito y la inversión. En cuanto a la actividad económica, los datos de alta frecuencia de Analytica y las estimaciones de Equilibra sugieren un rebote en marzo, impulsado por sectores de oferta como la industria y las exportaciones, aunque el consumo interno se mantiene débil.
La noticia es relevante para inversores y empresarios argentinos al analizar las proyecciones del BCRA sobre la demanda de dinero y su impacto en la inflación y el crecimiento. Es crucial seguir de cerca la evolución de las tasas de interés reales y la dinámica del consumo interno para comprender las oportunidades y desafíos en el corto y mediano plazo.

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