Gobierno y FMI acuerdan nuevo desembolso por u$s900 millones tras aprobación de tercera revisión
El equipo técnico del FMI aprobó la tercera revisión del programa de financiamiento para Argentina, abriendo la puerta a un desembolso de u$s900 millones. La aprobación final depende del Directorio Ejecutivo del organismo.

Las claves de la nota
- Acuerdo técnico FMI-Argentina para desembolso de u$s900 millones.
- Reservas netas superaron meta en u$s4.000 millones.
- Políticas fiscales, monetarias, de financiamiento y reformas acordadas.
- Superávit primario del 1,6% del PBI proyectado para 2026.
El Gobierno argentino y el staff del Fondo Monetario Internacional (FMI) han alcanzado un acuerdo técnico en la tercera revisión del programa de financiamiento, lo que habilita un potencial desembolso de u$s900 millones. Este avance, que aún requiere la aprobación formal del Directorio Ejecutivo del FMI, fue destacado por el organismo multilateral. El FMI resaltó que las políticas macroeconómicas implementadas por Argentina han sido disciplinadas y orientadas al mercado, contribuyendo a la desinflación y a una mejora en la posición externa, evidenciada por una acumulación de reservas que supera los compromisos establecidos.
Se acordó un paquete de políticas enfocado en fortalecer la estabilidad y la resiliencia económica, al tiempo que se busca impulsar la inversión, la creación de empleo y el crecimiento. El FMI celebró que las reservas internacionales netas superaron la meta de finales de junio en aproximadamente u$s4.000 millones, y consideró positivos el récord de exportaciones y las inversiones bajo el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), proyectando un impacto positivo en el crecimiento y el empleo a futuro.
Las políticas acordadas se estructuran en cuatro ejes: política fiscal, política monetaria, reservas/estrategia de financiamiento y reformas estructurales. En el plano fiscal, se apunta a un superávit primario similar al proyectado para todo 2026 (1,6% del PBI), enfatizando la disciplina en el gasto pero protegiendo la inversión en infraestructura y servicios sociales. La política monetaria mantendrá el esquema de agregados monetarios, con foco en la desaceleración inflacionaria, y se preservará la flexibilidad del tipo de cambio dentro del sistema de bandas, buscando la remonetización de la economía y el fortalecimiento del crédito.
La estrategia de financiamiento apoyada por el FMI incluye operaciones en el mercado de capitales local, préstamos de organismos internacionales e ingresos por privatizaciones, manteniendo la disposición a acceder a mercados globales si las condiciones lo permiten. Las reformas estructurales se centrarán en la profundización de los mercados de capitales, la ampliación del acceso a financiación a largo plazo, la facilitación de inversiones estratégicas bajo el RIGI y el impulso a concesiones de infraestructura. Se espera que la tercera revisión sea presentada al Directorio Ejecutivo a principios de diciembre.
