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Industria en crisis: actividad cayó 1,8% interanual en junio, según UIA
La actividad manufacturera argentina registró una caída interanual cercana al 1,8% en junio, con sectores como el automotriz y la construcción mostrando fragilidad. A pesar de algunas señales positivas puntuales, el panorama general es de bajo nivel productivo.
- Caída interanual de la industria: 1,8% en junio.
- Producción automotriz y construcción, los más afectados.
- Despachos de cemento cayeron 2,7% en junio.
- Señales positivas puntuales en energía y exportaciones.
La industria manufacturera argentina continúa mostrando señales de debilidad, registrando una caída interanual cercana al 1,8% en junio, según estimaciones de la Unión Industrial Argentina (UIA). En la comparación mensual desestacionalizada, la actividad prácticamente no mostró cambios respecto a mayo, con una leve baja del 0,2%. Los indicadores adelantados reflejan una evolución dispar entre las distintas ramas fabriles, pero el panorama general se mantiene en un bajo nivel productivo.
Los sectores más afectados incluyen la producción automotriz, que acumula una caída del 18,3% en el año, y la industria metalmecánica, que retrocedió un 0,3% en junio. La construcción, un pilar fundamental de la economía, sigue mostrando fragilidad, con una caída del 2,7% en los despachos de cemento y un retroceso del 2% en el Índice Construya en junio. Ambos indicadores se encuentran muy por debajo de los niveles de 2022, con bajas acumuladas del 24% y 30% respectivamente.
Dentro del sector de alimentos y bebidas, el comportamiento fue mixto. Si bien la producción de bebidas y la faena vacuna mostraron crecimiento (+4,2% y +5,3% respectivamente), la producción láctea y la molienda de oleaginosas cedieron terreno. Entre las pocas señales positivas, se destaca el aumento del consumo de energía eléctrica de los grandes usuarios industriales (+1,4% mensual) y el patentamiento de maquinaria industrial (+9,4%). Las exportaciones hacia Brasil también mostraron una mejora mensual del 15,6%.
A pesar de estas leves mejoras, el contexto general sigue siendo desafiante para el sector productivo. La caída en sectores clave como el automotriz y la construcción impacta directamente en el empleo y en la demanda de insumos y servicios. Para Rosario y la región, la debilidad industrial se traduce en menor actividad para los puertos, la industria metalmecánica local y las empresas proveedoras de la cadena automotriz. La fragilidad de la construcción también afecta a la demanda de materiales de construcción y a las economías regionales asociadas.
Esta noticia es crucial para inversores y empresarios del sector industrial argentino, ya que proporciona datos concretos sobre la desaceleración de la actividad manufacturera. Es importante seguir de cerca los indicadores de producción, especialmente en sectores clave como el automotriz y la construcción, para evaluar la tendencia económica general. La evolución de las exportaciones y el consumo de energía industrial también ofrecerán pistas sobre la resiliencia de ciertos segmentos.

