Inflación de septiembre proyectada entre 1.7% y 2%, superando a agosto por suba de alimentos
Consultoras financieras estiman que la inflación de septiembre rondaría el 2%, superando el 1.7% de agosto, impulsada principalmente por la suba de precios en alimentos y bebidas. La tendencia a la baja de la inflación de base se mantiene, pero con oscilaciones mensuales.

Las claves de la nota
- Inflación de septiembre proyectada entre 1.7% y 2%
- Suba de precios de alimentos y bebidas impulsa el índice
- La inflación de base desciende lentamente, pero con oscilaciones
- Volatilidad del tipo de cambio mayorista afecta precios
- Suba de combustibles agrega presión inflacionaria
Las principales consultoras económicas argentinas proyectan que la inflación de septiembre se ubicará entre el 1.7% y el 2%, superando el registro del 1.7% observado en agosto. Este incremento se atribuye principalmente a una aceleración en los precios de los alimentos y bebidas, a pesar de la desaceleración de la inflación núcleo.
Federico González Rouco de Empiria estima un 1.7% para septiembre, señalando una inflación núcleo en descenso pero precios regulados elevados. María Castiglioni de C&T Asesores Económicos anticipa un dato similar o levemente superior, destacando la volatilidad en frutas y verduras. LCG Consultora proyecta entre 1.7% y 1.8%, con una aceleración en el promedio de las últimas cuatro semanas para alimentos y bebidas.
Abeceb, por su parte, ubica la inflación de septiembre cerca del 1.8%, alineada con la inflación núcleo y los precios mayoristas. La economista Maia Mindel resalta que la inflación de base continúa descendiendo lentamente, aunque la inercia en contratos y acuerdos de precios genera oscilaciones. Estimaciones más elevadas provienen de Equilibra, que proyecta un 1.9% o incluso rozando el 2%, influenciada por la reciente suba de combustibles y la presión de los valores internacionales sobre alimentos y derivados del petróleo.
Eco Go y Analytica también estiman una inflación del 2% para septiembre. Sebastián Menescaldi de Eco Go menciona la ausencia de la reversión estacional favorable de julio y la entrada de nueva indumentaria como factores alcistas, sumado a una mayor dinámica en alimentos. Claudio Caprarulo de Analytica apunta a fuertes subas en verduras y una aceleración marginal en el precio de la carne. La Fundación Libertad y Progreso también proyecta un 2%, atribuyendo la suba de alimentos y bebidas no alcohólicas, como carnes y derivados, a la volatilidad del tipo de cambio mayorista.
A nivel local, la suba de precios en alimentos y bebidas impacta directamente en el poder adquisitivo de los rosarinos, quienes ya experimentaron un alza del 1.7% en alimentos durante agosto según datos del INDEC. La persistencia de esta tendencia inflacionaria, incluso con una desaceleración de la inflación núcleo, genera incertidumbre para los hogares y pequeños productores de la región. La volatilidad del tipo de cambio mayorista se consolida como un factor clave a vigilar, ya que incide directamente en los costos de producción y en los precios finales de diversos productos agroindustriales exportables y de consumo interno.
