Cuántos kilos de carne de vaca, pollo o cerdo se pueden comprar con $50.000 en medio del salto de los precios
Ante la inflación y el encarecimiento de la carne vacuna, los consumidores argentinos modificaron sus hábitos de consumo, optando por pollo y cerdo. Un informe del IPCVA revela cuánto rinde un presupuesto de $50.000 para la compra de proteínas animales en marzo.

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Resumen Inteligente
Puntos Clave
- Con $50.000 se compran 2,69 kg de carne vacuna, 10,37 kg de pollo o 5,59 kg de cerdo en marzo de 2026.
- La carne vacuna subió 68,6% interanual en marzo de 2026, superando la inflación general del 32,6%.
- El consumo de carne vacuna cayó 5 kg per cápita, mientras el de cerdo aumentó 1,5 kg.
- Precios promedio en marzo de 2026: Carne vacuna $18.564/kg, Pollo $4.822/kg, Cerdo $8.944/kg.
- Los consumidores sustituyen carne vacuna por pollo y cerdo debido a la disparidad de precios.
Con un presupuesto de $50.000, los argentinos pudieron comprar en marzo de 2026 un promedio de 2,69 kilos de carne vacuna, 10,37 kilos de pollo fresco o 5,59 kilos de pechito de cerdo. Este análisis del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) destaca la disparidad de precios que ha impulsado a los consumidores a modificar sus hábitos, optando por proteínas más económicas.
La carne vacuna experimentó un aumento interanual del 68,6% en marzo de 2026, superando ampliamente la inflación general del 32,6% para el mismo período. En contraste, el pollo fresco subió un 49,1% y el cerdo un 28,1% anualmente. Esta brecha de precios llevó a una caída de 5 kilos en el consumo per cápita de carne vacuna, compensada por un aumento de 1,5 kilos en el consumo de cerdo.
Los precios promedio por kilo en marzo de 2026 fueron de $18.564 para la carne vacuna, $4.822 para el pollo fresco y $8.944 para el pechito de cerdo. Además, el informe detalla el poder de compra para cortes específicos de carne vacuna, variando desde 4,82 kg de picada común ($10.381/kg) hasta 1,80 kg de lomo ($27.711/kg) con los mismos $50.000. Se observaron también diferencias geográficas, con Rosario y Córdoba mostrando valores distintos para las carnes.
Esta noticia es crucial para inversores y empresarios del sector alimenticio, ya que revela cambios profundos en los patrones de consumo de proteínas animales debido a la inflación. Muestra una clara tendencia de sustitución de carne vacuna por opciones más económicas como pollo y cerdo, impactando directamente la demanda, la producción y las estrategias de precios de frigoríficos y cadenas de supermercados.

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