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Empresario textil: "No hay países desarrollados de más de 35 millones de personas sin industria pujante"
Luciano Galfione, presidente de la Fundación Pro Tejer, criticó la política del Gobierno y advirtió que la apertura de importaciones sin compensación está afectando gravemente al sector textil argentino, con una caída del 27% interanual en la actividad y un 80% de aumento en las importaciones.
- Industria pujante es clave para países desarrollados (>35M hab).
- Caída del 27% interanual en sector textil.
- Aumento del 80% en importaciones textiles.
- Utilización de capacidad instalada del 30%.
- 80-90% de consumo en shoppings es importado.
Luciano Galfione, presidente de la Fundación Pro Tejer, lanzó una fuerte advertencia sobre la política industrial del Gobierno, afirmando que "no hay países desarrollados de más de 35 millones de personas sin industria pujante". El empresario textil señaló que la actual estrategia, marcada por la apertura de importaciones sin una compensación adecuada, está generando consecuencias negativas significativas para el tejido productivo argentino.
Galfione detalló la crítica situación del sector textil, que registra una caída de la actividad del 27% interanual y un aumento de importaciones superior al 80%. La utilización de la capacidad instalada se sitúa en un preocupante 30%, lo que implica que siete de cada diez máquinas permanecen paradas y ninguna empresa textil es rentable en la actualidad. El empresario cuestionó las propuestas de reconversión laboral del Gobierno, calificándolas de inviables para trabajadores de sectores específicos, como el textil, que requerirían décadas de políticas sostenidas para transitar hacia otras industrias, un proceso que países como Corea y Italia llevaron a cabo con éxito.
El dirigente enfatizó que el tamaño de la población argentina, con 50 millones de habitantes, presenta desafíos únicos que no pueden compararse con los de países vecinos. Subrayó que la desindustrialización no es el único problema, sino la consecuente pérdida de empleo. Galfione ilustró la problemática con el ejemplo de que entre el 80% y 90% de lo que se consume en los shoppings es importado, con precios de indumentaria y calzado que superan incluso a los de Miami, a pesar de que muchos productos ya no se fabrican en el país.
El empresario también criticó la reducción de aranceles a las importaciones, considerándola una política que beneficia a productos extranjeros en detrimento de la industria nacional. Señaló que el problema de Argentina no es la producción en sí, sino la inflación en dólares y los altos costos industriales en comparación con el resto del mundo, sumado a tasas de endeudamiento significativamente mayores.
La opinión de Luciano Galfione, como representante de la Fundación Pro Tejer, es crucial para entender el impacto de las políticas económicas actuales en uno de los sectores industriales más importantes de Argentina. Los inversores y empresarios deben monitorear de cerca la evolución de las importaciones, los niveles de producción y la rentabilidad de las empresas textiles. La viabilidad de estas industrias a largo plazo dependerá de un cambio en la política económica que fomente la producción nacional y proteja el empleo.

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