
Imagen ilustrativa
Actividad industrial, salvo alimentos y petróleo, opera por debajo de niveles de 2023
La producción manufacturera argentina muestra un declive generalizado en la mayoría de los sectores, con la excepción de alimentos y petróleo, sin señales claras de repunte ante la baja demanda.
- Actividad industrial 4,9% debajo de niveles pre-cambio de gobierno.
- Mayoría de sectores en baja, Textiles con -35,6%.
- Alimentos, petróleo y químicos, únicas excepciones con crecimiento.
- Pérdida de 75 mil empleos industriales desde agosto 2023.
- Perspectivas de estancamiento por baja demanda e incertidumbre.
La actividad industrial en Argentina continúa mostrando un panorama de contracción, con la mayoría de los sectores operando por debajo de los niveles registrados a fines de 2023. Si bien abril mostró una caída interanual del 2,8% y mensual del 2,1%, la comparación con el mes previo al cambio de gobierno revela una merma del 4,9% según cálculos de ACM. Esto subraya que el sector manufacturero aún no ha recuperado el terreno perdido en más de dos años.
El retroceso es generalizado, con caídas significativas en sectores como Productos Textiles (-35,6%), Productos de metal (-21,9%), y Maquinaria y equipo (-19,5%). En contraste, las excepciones a esta tendencia son la Refinación de petróleo (+9,3%), Sustancias y productos químicos (+10,2%) y Alimentos y bebidas (+5%). Estos rubros han sido los únicos en expandirse y sostienen parcialmente el índice general.
La directora ejecutiva de la UIA, María Laura Bermúdez, señaló que la industria se encuentra un 10% por debajo de los niveles de 2022 o 2023, y esta caída se correlaciona con la pérdida de 75 mil puestos de trabajo formales directos desde agosto de 2023. Las perspectivas a corto plazo no son alentadoras, con LCG anticipando una dinámica de "serrucho" y estancamiento, debido a la demanda limitada por la pérdida de poder adquisitivo y la presión competitiva de las importaciones.
Economistas como Santiago Casas de EcoAnalytics apuntan a que la debilidad del mercado doméstico se debe a la contracción del ingreso disponible de los hogares, donde una mayor porción se destina a gastos fijos, reduciendo la capacidad de consumo. La incertidumbre sobre el marco político y macroeconómico futuro también posterga decisiones de inversión, dificultando la formación de expectativas de largo plazo y una recuperación sostenida.
Esta noticia es crucial para inversores y productores argentinos, ya que detalla la profunda contracción de la actividad industrial, un pilar económico fundamental. La información sobre sectores en declive y los pocos que resisten ofrece un panorama de las oportunidades y riesgos actuales. Los inversores deben vigilar la evolución de la demanda interna, la política comercial y la estabilidad macroeconómica para anticipar posibles recuperaciones o ajustes adicionales.

