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Standard & Poor's eleva la calificación de la deuda argentina a B-
La agencia Standard & Poor’s mejoró la calificación de la deuda argentina en moneda extranjera a largo plazo de CCC+ a B-, destacando el ajuste fiscal y el aumento de reservas internacionales.
- Deuda argentina mejoró a B- por S&P.
- Ajuste fiscal y aumento de reservas, claves.
- Persisten desafíos económicos en 12-18 meses.
- Proyección de crecimiento del 2,7% para 2026.
La agencia calificadora internacional Standard & Poor’s (S&P) ha elevado la calificación de la deuda argentina en moneda extranjera a largo plazo, pasando de CCC+ a B-. Esta mejora se fundamenta en el avance del programa de austeridad fiscal impulsado por el gobierno y en el significativo aumento de las reservas internacionales acumuladas por el Banco Central de la República Argentina (BCRA).
S&P proyecta que el gobierno continuará con el ajuste fiscal y espera que el BCRA siga incrementando sus reservas, lo cual sostendría el crecimiento económico y contribuiría a la reducción de la inflación. La agencia considera que esta mejora en la calificación refleja una menor vulnerabilidad económica y una gradual mejora en la liquidez externa, sentando bases para una potencial recuperación económica.
Si bien la calificadora reconoce los esfuerzos del gobierno argentino para cumplir con sus obligaciones de deuda mediante diversas fuentes de financiamiento, advierte que persisten desafíos significativos. Se anticipan tensiones en los próximos 12 a 18 meses que podrían afectar la estabilidad económica, aunque S&P confía en que el gobierno podrá afrontar estos retos sin incurrir en default o un canje de deuda estresado.
A pesar de los avances, S&P subraya el historial de inestabilidad macroeconómica y los cambios bruscos de política económica que afectan la credibilidad institucional. No obstante, valora los progresos legislativos orientados a un crecimiento sostenible, enfatizando la importancia de la estabilidad macroeconómica para su implementación. La agencia proyecta un crecimiento económico del 2,7% para 2026 y alrededor del 3% en años posteriores, con una inflación promedio que descendería al 32% en 2026 y se acercaría al 9% en 2029.
Esta decisión de S&P sigue a una mejora similar realizada por Fitch Ratings a principios de mayo, que también reconoció los balances fiscales y externos estructuralmente mejorados, así como los avances en reformas económicas y la expectativa de financiamiento suficiente para cubrir obligaciones de deuda. El desarrollo de recursos energéticos no convencionales y los avances en la autonomía del Banco Central son vistos como factores positivos que podrían impulsar el crecimiento y la balanza de pagos, y mejorar la credibilidad de la política monetaria.
La mejora en la calificación crediticia de Argentina por parte de Standard & Poor's a B- es una señal positiva para los mercados financieros, indicando una menor percepción de riesgo en la deuda soberana. Esto podría facilitar el acceso del país a financiamiento internacional a menores costos y atraer inversión extranjera. Los inversores y productores argentinos deberán seguir de cerca la evolución de las variables macroeconómicas, especialmente la sostenibilidad del ajuste fiscal, la acumulación de reservas y la evolución de la inflación, así como los posibles shocks externos que la agencia advierte.

