Vaivenes de la guerra: el nuevo cierre del Estrecho de Ormuz vuelve a presionar el precio del petróleo, mientras el de la principal exportación argentina llegó a niveles récord
El nuevo cierre del Estrecho de Ormuz, vital para el comercio de hidrocarburos y fertilizantes, revierte la caída del petróleo y eleva el temor a una crisis alimentaria global. En contraste, la harina de soja, principal exportación argentina, alcanzó un máximo de casi 20 meses.
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Resumen Inteligente
Puntos Clave
- Harina de soja: alcanzó un máximo de casi 20 meses.
- Cierre del Estrecho de Ormuz por Irán presiona precios de petróleo y gas.
- Petróleo sufrió una caída del 11% el viernes, pero ahora enfrenta presión al alza.
- Precios de fertilizantes podrían subir entre 15% y 20%, alertando sobre crisis alimentaria.
- Argentina registró un superávit energético de USD 7.829 millones en 2025.
- El 39,3% de las importaciones de fertilizantes nitrogenados de Argentina provino de Medio Oriente en 2025.
El anuncio de Irán sobre un nuevo cierre del Estrecho de Ormuz, crucial para el 25% de las exportaciones mundiales de hidrocarburos y el 30% del comercio de fertilizantes, ha generado una fuerte presión al alza en los precios del petróleo y el gas. Este giro se produce tras una caída del 11% en el precio del petróleo el viernes, luego de declaraciones de Donald Trump sobre supuestas concesiones iraníes, que fueron desmentidas por Teherán. La situación eleva el temor a una crisis alimentaria global, con la FAO proyectando un aumento de entre 15% y 20% en el precio mundial de los fertilizantes.
En este contexto de volatilidad, la harina de soja, principal exportación argentina, alcanzó un máximo de casi 20 meses. Para Argentina, la crisis impacta en el costo de los combustibles, con un aumento promedio del 23% en las naftas. Sin embargo, el país se encuentra en una mejor posición que en crisis anteriores gracias a Vaca Muerta, registrando un superávit en la balanza comercial energética de USD 7.829 millones en 2025. A pesar de esto, la dependencia de importaciones de fertilizantes nitrogenados de Medio Oriente, que representaron el 39,3% en 2025, plantea un desafío para la producción agrícola local.
Esta noticia es crucial para inversores, productores agrícolas y empresarios argentinos por la volatilidad en los mercados de commodities clave como el petróleo, gas y fertilizantes, que impactan directamente en los costos de producción y transporte. El récord de la harina de soja es una buena señal para exportadores, pero el aumento de fertilizantes y combustibles afectará la rentabilidad del sector agropecuario y los precios internos. La balanza energética positiva de Argentina mitiga parcialmente el impacto, pero la dependencia de importaciones de fertilizantes desde Medio Oriente es un riesgo.

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