La deuda de la industria de la IA supera los u$s3 billones y genera nerviosismo en los inversores
Las empresas vinculadas a la inteligencia artificial acumulan más de u$s3 billones en deudas, con un incremento significativo de préstamos este año. La creciente preocupación por la capacidad de pago de estas compañías ya impacta en los mercados de crédito y bursátiles.

Las claves de la nota
- Deuda de la industria IA supera u$s3 billones.
- Préstamos este año alcanzan u$s850.000 millones.
- Rendimiento de bonos de CoreWeave en 15%.
- Probabilidad de default de CoreWeave > 60%.
El auge de la inteligencia artificial está siendo impulsado por un endeudamiento masivo que comienza a generar inquietud entre los inversores. Las empresas del sector, desde proveedoras de "neonubes" hasta gigantes tecnológicos y fabricantes de chips, han acumulado una deuda que supera los u$s3 billones. Este año, la toma de préstamos se disparó, alcanzando casi u$s850.000 millones, cuadruplicando el monto de 2023.
Un ejemplo palpable de esta tensión se observa en CoreWeave, una empresa de alquiler de capacidad de centros de datos para IA. El precio de sus bonos a cinco años ha caído un 16% desde julio, y su rendimiento se sitúa en un preocupante 15%, un nivel asociado a dificultades financieras. La probabilidad de default en los próximos cinco años para CoreWeave supera el 60%, según los swaps de incumplimiento crediticio. Esta situación ha contagiado al mercado bursátil, provocando una caída en el índice NASDAQ, que agrupa a gran parte de las tecnológicas.
La preocupación se extiende a otras "neonubes" como Nebius y TeraWulf, cuyos rendimientos de bonos también aumentan. La mayoría de estas empresas no son rentables y su endeudamiento conjunto, de u$s100.000 millones, triplica sus ingresos anuales. Otras grandes compañías como Oracle, SoftBank y SpaceX también han incrementado significativamente su deuda. Los "hiperescaladores" estadounidenses (Alphabet, Amazon, Microsoft y Meta) han tomado prestados u$s214.000 millones en lo que va de 2026, superando ampliamente el total del año pasado.
La inversión en IA ha crecido más allá de lo que las líneas de negocio consolidadas pueden financiar, y los expertos de JPMorgan Chase estiman que se necesitarán unos u$s5,5 billones hasta 2030, con tres cuartas partes financiadas con deuda. Ante esta necesidad, las empresas recurren a estrategias de financiación cada vez más creativas, incluyendo mercados de crédito extranjeros. Para Argentina, este panorama global implica una mayor volatilidad en los mercados financieros internacionales, lo que puede repercutir en el acceso al crédito y en las inversiones de capital de riesgo. La región podría ver un endurecimiento de las condiciones financieras si la crisis de deuda en el sector de IA se agrava.
