El Gobierno aprobó los aumentos en las tarifas de la luz a partir de abril
El Gobierno oficializó aumentos en las tarifas de la luz a partir de abril, con variaciones del CPD de 1,98% para Edesur y 2,04% para Edenor, respecto a marzo.

Imagen ilustrativa
Resumen Inteligente
Puntos Clave
- Aumento del 1,98% en el CPD para usuarios de Edesur en abril
- Aumento del 2,04% en el CPD para usuarios de Edenor en abril
- Actualización de tarifas busca mantener el valor real por 5 años
- Impacto en usuarios residenciales, comerciales e industriales
- ENRE oficializó los aumentos a través de resoluciones
El Gobierno Nacional aprobó incrementos en las tarifas de electricidad que entrarán en vigencia a partir del 1° de abril. La medida, oficializada a través de resoluciones del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE), incluye ajustes en el precio mayorista de la energía y la actualización de los costos de distribución, afectando a usuarios residenciales, comerciales e industriales.
Específicamente, la Resolución 197/2026 del ENRE establece un aumento del 1,98% en el Costo Propio de Distribución (CPD) para los usuarios de Edesur, calculado en base a la combinación del aumento mensual previsto y la actualización por inflación (IPIM e IPC de febrero). Para Edenor, el incremento en el CPD será del 2,04%, siguiendo criterios similares de actualización inflacionaria (IPIM e IPC de marzo).
El objetivo de estos ajustes, según el Gobierno, es mantener el valor que perciben las distribuidoras en términos reales durante un período de cinco años. Además, se aplicarán nuevos valores del PEE, del PET y de la potencia, junto con el ajuste ex post del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) para Edenor, equivalente a 0,227 $/kWh.
Este aumento en las tarifas de la luz impactará directamente en los costos operativos de las empresas y en el presupuesto de los hogares, lo que podría afectar la rentabilidad de las inversiones y el consumo interno. Los inversores y empresarios deberán considerar estos nuevos costos al planificar sus estrategias financieras, mientras que los productores agrícolas, especialmente aquellos que dependen de la electricidad para el riego y el procesamiento, deberán ajustar sus presupuestos y buscar opciones para mitigar el impacto del aumento.

