Marcos Galperin critica la norma del BCRA sobre el Costo Financiero Total de préstamos de Mercado Pago
El fundador de Mercado Libre, Marcos Galperin, cuestionó la metodología del Banco Central para calcular el Costo Financiero Total Efectivo Anual (CFTEA), calificándola de "falsa" e "incorrecta". La norma exige a las entidades financieras mostrar este indicador, que busca transparentar el costo real de los créditos para los usuarios.

Las claves de la nota
- Galperin critica el CFTEA del BCRA como "falso" e "inflacionado".
- La norma del BCRA exige mostrar el Costo Financiero Total Efectivo Anual.
- Mercado Pago muestra un CFTEA del 102,36% en una simulación.
- La crítica se centra en los supuestos de capitalización y renovación del cálculo.
Marcos Galperin, CEO de Mercado Libre, ha expresado fuertes críticas hacia la normativa del Banco Central de la República Argentina (BCRA) que obliga a las entidades financieras a informar el Costo Financiero Total Efectivo Anual (CFTEA) de los préstamos. Según Galperin, este indicador, que se presenta como una tasa anual del 102,36% en una simulación de Mercado Pago, es "falso", "incorrecto" y "por ende inflacionado". El empresario argumenta que el cálculo del BCRA asume una capitalización de intereses y una renovación constante del préstamo a lo largo de un año, supuestos que, en la práctica de "decenas de millones de préstamos otorgados", no se cumplen.
La normativa del BCRA busca garantizar la transparencia y la comparabilidad de las tasas de interés para los usuarios de crédito. Exige que se informen la Tasa Nominal Anual (TNA), la Tasa Efectiva Anual (TEA) y el Costo Financiero Total (CFT), además de especificar si la tasa es fija o variable. El CFT, definido por el BCRA como el "mejor indicador del costo global" que incluye la TNA y otros costos asociados a la operación, debe ser presentado de forma destacada en la publicidad y en los documentos contractuales, con una tipografía de mayor tamaño o color diferente a la TNA.
La controversia surge de la metodología de cálculo del CFTEA, que Galperin considera poco representativa de la realidad de los préstamos otorgados por plataformas como Mercado Pago. Si bien el BCRA define el CFT como la suma de la TNA y otros costos, la normativa especifica que el CFT debe expresarse como tasa efectiva anual. La discrepancia radica en los supuestos de capitalización y renovación que, según Galperin, inflan artificialmente el CFTEA, generando una percepción errónea sobre el costo real de los créditos. Este debate pone de relieve la complejidad de la información financiera y la necesidad de que los indicadores sean precisos y comprensibles para el consumidor.
La postura de Galperin podría tener implicaciones para el sector fintech y las entidades financieras que operan en Argentina, especialmente en un contexto de alta inflación donde la claridad en los costos de financiamiento es crucial. Los usuarios, por su parte, deben prestar atención no solo a las tasas nominales, sino también a los costos totales, aunque la disputa sobre la metodología de cálculo añade una capa de complejidad a esta tarea. Se espera que esta crítica impulse un debate sobre la efectividad y precisión de las regulaciones actuales del BCRA en materia de transparencia financiera.
