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Morosidad en préstamos personales alcanza récord del 16,4% en junio; baja en tarjetas de crédito
La morosidad general de los créditos familiares se frenó en el 12,8% en junio, pero los préstamos personales alcanzaron un nuevo récord del 16,4%. El BCRA explicó que se debió a la reclasificación de deudores y al aumento del financiamiento real.
- Morosidad general de créditos: 12,8% en junio.
- Préstamos personales: récord del 16,4% en junio.
- Tarjetas de crédito: mora bajó al 12,6% en junio.
- BCRA: reclasificación de deudores y aumento de financiamiento.
- Riesgo de nuevo aumento de morosidad en Q3.
En junio, la morosidad general de los créditos otorgados a familias argentinas se ubicó en el 12,8%, interrumpiendo la escalada previa. Sin embargo, esta cifra general oculta heterogeneidad entre las distintas líneas de financiamiento. Los préstamos personales marcaron un nuevo récord negativo al trepar al 16,4%, desde el 15,9% de mayo. Por el contrario, la mora en tarjetas de crédito mostró una mejora, descendiendo del 13,1% al 12,6%.
El Banco Central (BCRA) atribuyó la desaceleración del crecimiento de la cartera irregular a dos factores principales: una menor dinámica de crecimiento real de la cartera morosa, en parte por el pase de deudores a la categoría de "irrecuperables" fuera de balance, y un aumento real del financiamiento total. Consultoras privadas sugieren que los planes de refinanciación de deudas ofrecidos por las entidades bancarias también habrían contribuido a estabilizar la mora.
A pesar de la aparente mejora general, analistas advierten que la morosidad podría volver a aumentar en el tercer trimestre. Esto se fundamenta en que la irregularidad siguió creciendo en 18 de las 30 principales entidades financieras y en que el repunte del financiamiento real al sector privado se da a tasas marginales. La elevada morosidad, la incertidumbre sobre las tasas futuras y los atractivos retornos de bonos soberanos podrían desincentivar a las entidades a impulsar fuertemente el crédito a familias y empresas.
En el ámbito corporativo, la porción de financiamiento con atrasos se mantuvo estable en el 3,5%. Al considerar familias y empresas en conjunto, la mora general se ubicó en el 7,6%, ligeramente por debajo del 7,7% de mayo. La situación de los créditos prendarios también mostró un leve incremento, pasando del 7,7% al 7,9%, mientras que los hipotecarios permanecieron estables en el 1,6%.
Este informe del BCRA es crucial para entender la salud financiera de los hogares y empresas argentinas. La persistencia de una alta morosidad, especialmente en préstamos personales, señala dificultades de pago que podrían afectar el consumo y la inversión en la región. Los inversores y empresarios deben monitorear si esta tendencia se revierte o se agrava, ya que impacta directamente en la capacidad de pago y en el acceso al crédito para el sector productivo de Rosario y Santa Fe.

