Múltiplo clave del S&P 500 retrocede a su promedio de 10 años
El múltiplo precio/ganancias esperadas del S&P 500 cayó de 22 a 19 veces en 2024, volviendo a su promedio de 10 años pese a un avance del índice.

Las claves de la nota
- Múltiplo P/E esperado del S&P 500 bajó de 22 a 19 veces.
- Índice S&P 500 avanzó 14% pese a la caída del múltiplo.
- Aumento de tasas de interés, factor clave en la corrección.
- Preocupación por sostenibilidad de ganancias corporativas.
- Mayor peso al crecimiento de ventas a largo plazo.
El múltiplo precio/ganancias esperadas (forward P/E) del S&P 500 ha experimentado una notable corrección, descendiendo de 22 a 19 veces en lo que va del año. Este retroceso se produce a pesar de que el índice bursátil estadounidense ha logrado un retorno del 14% en el mismo período. La caída ha llevado al indicador a alinearse nuevamente con su promedio histórico de los últimos 10 años, un nivel que los inversores utilizan como referencia fundamental para evaluar el costo de las ganancias futuras de las empresas.
Goldman Sachs, en un informe reciente, atribuye esta reducción en las valuaciones a varios factores. Uno de los principales es el aumento de las tasas de interés, que encarece el financiamiento y reduce el atractivo relativo de las acciones frente a otras inversiones de menor riesgo. Adicionalmente, el mercado muestra cierto escepticismo sobre la sostenibilidad de los actuales niveles de rentabilidad corporativa. La preocupación se centra en que el impulso de la inversión en inteligencia artificial podría estar inflando las ganancias de algunas compañías más allá de lo que sus flujos de caja y niveles de beneficios sostenibles podrían respaldar.
El modelo macroeconómico de Goldman Sachs sugiere que la valuación actual del S&P 500 es consistente con un retorno sobre el patrimonio (ROE) del 22%, un nivel aún elevado pero inferior en 2 puntos porcentuales al registro actual. Esto refleja una cautela del mercado ante la capacidad de las empresas para mantener dicha rentabilidad. Las tasas de interés y la rentabilidad corporativa se perfilan como las variables macroeconómicas clave a seguir para determinar la evolución futura de los múltiplos de las acciones estadounidenses.
Además de las variables macro, el crecimiento de los ingresos a largo plazo está ganando relevancia. Goldman Sachs observa que los inversores están pagando una prima superior al promedio por compañías con expectativas de mayor crecimiento de ventas a tres años, mientras que la prima por crecimiento a un año se sitúa por debajo de su promedio. Esto indica una menor dependencia de la información de ganancias a corto plazo y una mayor atención a las perspectivas de crecimiento estructural. Para inversores y empresarios argentinos, esta tendencia sugiere la importancia de focalizarse en compañías con modelos de negocio sólidos y potencial de expansión sostenida, más allá de los resultados trimestrales.
