Pandanés cerró 25 sucursales y despidió a 150 empleados; pedirá la quiebra
La cadena de panaderías Pandanés cesó sus operaciones en sus 25 sucursales, desvinculando a 150 trabajadores que fueron notificados vía WhatsApp. La empresa solicitará la quiebra tras acumular cheques rechazados por unos 58 millones de pesos.

Las claves de la nota
- Pandanés cerró 25 sucursales y despidió a 150 empleados.
- Trabajadores notificados vía WhatsApp; cerraduras cambiadas.
- Empresa solicitará la quiebra; cheques rechazados por $58 millones.
- Crisis sectorial: caída de ventas de pan y facturas.
- Impacto de recesión e inflación en el consumo.
La reconocida cadena de panaderías Pandanés ha cerrado abruptamente todas sus 25 sucursales, dejando a 150 empleados en la calle. La desvinculación se comunicó de forma intempestiva a través de un mensaje de WhatsApp en la madrugada, impidiendo incluso a los trabajadores el acceso a los locales para retirar sus pertenencias, ya que las cerraduras fueron cambiadas.
La empresa, que venía atravesando una profunda crisis financiera y se encontraba en concurso preventivo, argumenta la falta de fondos para continuar operando y afrontar sus obligaciones. Según voceros de la compañía, se buscaron alternativas hasta último momento, pero no se encontró una solución viable. Pandanés solicitará formalmente la quiebra, marcando el fin de un proyecto que, según expresaron, implicó años de esfuerzo y una considerable inversión económica.
Los trabajadores, además de la incertidumbre sobre sus puestos, enfrentan la falta de pago de aportes y obra social, y la demora en la liquidación del aguinaldo de junio. La crisis de Pandanés se agrava en un contexto sectorial complejo, donde la Cámara de Industriales Panaderos (CIPAN) reporta caídas significativas en las ventas de pan tradicional (entre 50% y 60%) y facturas (hasta un 80%). La merma en el consumo, atribuida a la recesión y la inflación, ha llevado a los consumidores a priorizar compras por unidad o por el monto disponible en el bolsillo, en lugar de por peso.
La firma ya había detallado en presentaciones judiciales previas el impacto de la incertidumbre económica, la recesión y la inflación, que generaron una caída del consumo superior al 50%. A pesar de implementar medidas correctivas como la optimización de costos, renegociación de alquileres y cambios de proveedores, la empresa acumuló cheques rechazados por unos 58 millones de pesos, evidenciando la imposibilidad de cumplir con sus obligaciones financieras.
