Economía

Pobreza trepó al 32,3% en el primer semestre: 15,5 millones de argentinos bajo la línea de indigencia

La pobreza alcanzó al 32,3% de la población en el primer semestre, afectando a 15,5 millones de personas. La indigencia se ubicó en el 7,5%.

Fuente original: Ámbito Economía2 min de lecturaMuy Negativo
Pobreza trepó al 32,3% en el primer semestre: 15,5 millones de argentinos bajo la línea de indigencia
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Las claves de la nota

  • 32,3% de pobreza en el primer semestre
  • 15,5 millones de argentinos son pobres
  • 44,5% de niños (0-14 años) son pobres
  • Brecha creciente entre ingresos y CBT

Resumen elaborado con inteligencia artificial a partir de la nota de Ámbito Economía.

La pobreza en Argentina experimentó un alarmante repunte durante el primer semestre del año, situándose en un 32,3% de la población total. Esta cifra se traduce en aproximadamente 15,5 millones de argentinos que viven por debajo de la línea de pobreza, lo que representa un incremento de 2,05 millones de personas respecto a finales del año anterior.

La situación se agrava con el dato de indigencia, que afectó al 7,5% de la población, es decir, unos 3,6 millones de personas. Al analizar la medición por hogares, la pobreza impactó al 24,4% de las familias y la indigencia al 5,6%. El ingreso promedio de los hogares pobres se ubicó en $922.755, mientras que la Canasta Básica Total (CBT) promedio para este grupo ascendió a $1.440.395, evidenciando una brecha creciente entre los ingresos y la canasta de necesidades básicas.

Los grupos etarios más vulnerables son los niños y adolescentes, ya que el 44,5% de las personas de 0 a 14 años residen en hogares pobres. En los grupos de 15 a 29 años y de 30 a 64 años, los porcentajes son del 36,9% y 28,8% respectivamente. La población de 65 años y más no escapa a esta realidad, con un 14,8% bajo la línea de pobreza.

Este incremento en los índices de pobreza y, en menor medida, de indigencia, plantea un escenario complejo para la economía argentina. El impacto directo se sentirá en el consumo de bienes y servicios básicos, así como en la demanda de programas sociales y asistencia estatal. Para la región de Rosario y su área de influencia, que tiene una fuerte base productiva y comercial, este aumento de la pobreza podría significar una contracción en el poder adquisitivo local, afectando a comercios minoristas y sectores de servicios, además de presionar sobre las finanzas públicas provinciales y municipales destinadas a paliar la situación.

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