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Represas de Santa Cruz: Reactivación prometida para marzo aún no arranca
A casi cuatro meses del anuncio oficial, las obras del complejo hidroeléctrico sobre el río Santa Cruz permanecen paralizadas. El traspaso de Enarsa a Obras Públicas y la espera del fin del invierno patagónico demoran el inicio de los trabajos, a pesar de los US$150 millones desembolsados por China.
- Reactivación de represas de Santa Cruz sin iniciar.
- Traspaso y burocracia demoran trabajos.
- US$150 millones de China en arcas estatales.
- Invierno patagónico retrasa inicio de obra.
- Represa Jorge Cepernic avanza un 46%.
La prometida reactivación de las obras del complejo hidroeléctrico sobre el río Santa Cruz, anunciada por el ministro de Economía Luis Caputo en marzo pasado, aún no se ha materializado en el terreno. A pesar de la expectativa generada, los trabajos en las represas Néstor Kirchner y Jorge Cepernic continúan sin comenzar, extendiendo una década de demoras y reclamos contractuales.
El proceso de traspaso del proyecto de Enarsa a la Secretaría de Obras Públicas ha generado una extensa revisión documental y administrativa que se ha extendido por meses. La conformación de nuevos equipos, el análisis del proyecto ejecutivo, la liberación de trazas y la adecuación de la infraestructura para los obreros son tareas pendientes. A esto se suma la estacionalidad invernal patagónica, que si bien no impide los trabajos, no es el momento ideal para iniciar una obra de esta magnitud.
Si bien en enero se desembolsaron US$150 millones de un consorcio de bancos chinos, completando un total de aproximadamente US$2000 millones de un financiamiento comprometido de US$4714 millones, estos fondos permanecen en las arcas del Estado a la espera del inicio efectivo de las obras de campo. La represa Jorge Cepernic, con un avance del 46% y una fecha de finalización estimada en 2030, es la que recibe mayor prioridad.
La situación genera incertidumbre sobre el cronograma de finalización y el impacto en la matriz energética nacional. La demora en la puesta en marcha de estas obras, cruciales para aumentar la oferta eléctrica y reducir la dependencia de combustibles fósiles, podría tener implicaciones económicas a largo plazo, afectando la competitividad de las industrias y la estabilidad del suministro energético.
La paralización de las obras de las represas de Santa Cruz representa un obstáculo para el desarrollo energético del país y la generación de empleo en la región. La falta de avance, a pesar de los fondos ya desembolsados, genera dudas sobre la gestión y la capacidad de ejecución de proyectos de gran envergadura. Los inversores y el sector energético deberán seguir de cerca la evolución de este proyecto, especialmente la firma de la adenda XII y la conformación de los equipos de obra, para evaluar el impacto en la oferta eléctrica y las futuras inversiones en infraestructura.

