Riesgo País Supera los 900 Puntos: Gobierno Busca Contener Impacto en Dólar y Actividad
El riesgo país argentino escaló a más de 900 puntos básicos, reflejando una creciente desconfianza de los inversores y un desarme de posiciones en activos locales. El Gobierno busca evitar que esta situación impacte negativamente en el tipo de cambio y la actividad económica, apostando a la ortodoxia fiscal.

Las claves de la nota
- Riesgo país supera los 900 puntos básicos.
- Bonos en dólares cayeron cerca del 20%.
- Mercado teme un futuro default de deuda.
- Gobierno busca contener impacto en el dólar.
- Recuperación económica clave para el apoyo a Milei.
La economía argentina atraviesa un momento de alta preocupación ante el sostenido incremento del riesgo país, que esta semana superó los 900 puntos básicos. Este indicador refleja una marcada desconfianza por parte de los inversores, quienes están liquidando posiciones en activos locales. Los bonos en dólares, por ejemplo, han experimentado caídas cercanas al 20% desde sus picos, y los precios actuales sugieren un temor latente a un futuro default de la deuda. Este escenario también proyecta incertidumbre sobre la continuidad del gobierno de Javier Milei, cuyas chances implícitas de reelección, según los precios de mercado, se sitúan en un 45%, por debajo de las proyecciones de algunas encuestas.
Si bien para el público general el riesgo país puede parecer un dato abstracto, actúa como un termómetro del estado de ánimo económico y anticipa potenciales problemas futuros. La salida de capitales de activos argentinos representa una amenaza directa para el tipo de cambio. Sin embargo, el gobierno actual ha logrado, por el momento, contener la escalada del riesgo país para que no se traslade de forma inmediata al dólar, una correlación que históricamente era casi directa. El ministro de Economía, Luis Caputo, ha enfatizado la necesidad de mantener la ortodoxia fiscal y evitar desvíos que pongan en riesgo el equilibrio alcanzado.
Las recientes medidas económicas han mostrado un giro pragmático, con mayor atención a las dificultades de las pequeñas y medianas empresas, aunque estas priorizan un aumento en sus ventas por sobre alivios financieros. La fortaleza actual del mercado cambiario, con una oferta considerable, contribuye a mantener el dólar bajo control. Acelerar la devaluación, como sugieren algunos analistas ante la caída de los bonos, podría ser catastrófico, generando mayor nerviosismo, inflación y afectando negativamente la actividad económica. La situación se agrava al ocurrir casi un año antes de las elecciones presidenciales, anticipando los temores que usualmente surgen más cerca de los comicios.
La derrota de Jair Bolsonaro en Brasil y la victoria de Lula da Silva generaron un impacto negativo en los activos argentinos, recordando a muchos inversores las pérdidas sufridas tras la derrota de Mauricio Macri en 2019. Esto explica la reticencia de grandes compradores a posicionarse en el mercado argentino antes de las próximas elecciones. La mejora en el apoyo al Presidente Milei, y consecuentemente en el riesgo país, dependerá crucialmente de la reactivación económica, el crecimiento del consumo, la mejora de salarios y el empleo, tal como lo demostró la famosa frase de Bill Clinton en su campaña: "Es la economía, estúpido".
