Riesgo País Trepa a Máximos de un Mes: Bonos y Merval en Rojo, Dólar Sigue Ascendiendo
El riesgo país argentino escaló por quinto día consecutivo, alcanzando los 524 puntos básicos, su nivel más alto en un mes, mientras los bonos en dólares cayeron un 0,5%. El S&P Merval cedió 1,3% y los ADRs en Wall Street sufrieron pérdidas de hasta 7%. El dólar mayorista cerró en $1.514,50, con el Banco Central comprando USD 36 millones.
Las claves de la nota
- Riesgo país subió a 524 puntos básicos.
- Bonos en dólares cayeron 0,5%.
- S&P Merval retrocedió 1,3%.
- Dólar mayorista cerró en $1.514,50.
- BCRA compró USD 36 millones.
La jornada financiera para Argentina estuvo marcada por un deterioro en las expectativas de los inversores, evidenciado por la suba del riesgo país, que ascendió a 524 puntos básicos, su pico en el último mes. Esta tendencia negativa se reflejó en el mercado de bonos soberanos en dólares, que experimentaron una caída promedio del 0,5%. El índice S&P Merval, principal referencial de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, también operó en baja, retrocediendo un 1,3% y cerrando en 3.021.926 puntos. La debilidad se extendió a las acciones argentinas que cotizan en Wall Street (ADRs), con caídas significativas en empresas como Satellogic (-7,3%), Central Puerto (-7%) y Globant (-5,7%).
En el plano cambiario, el dólar mayorista continuó su tendencia alcista, cerrando a $1.514,50, un nuevo máximo histórico. A pesar de la volatilidad externa, que presentó cierres mixtos en Wall Street con el Nasdaq y el S&P 500 en alza y el Dow Jones en baja, los activos argentinos no lograron despegarse de la tendencia negativa. El Banco Central de la República Argentina (BCRA) intervino comprando USD 36 millones en el mercado, buscando moderar la presión sobre el tipo de cambio.
Analistas consultados señalan que la persistente suba del riesgo país por encima de los 500 puntos básicos, sumada a tasas de interés de referencia elevadas, encarece la emisión de deuda en el exterior. La interpretación de datos macroeconómicos locales, que muestran una economía con disparidades entre el sector externo firme y una demanda interna deprimida, alimenta la cautela de los operadores. La falta de un impulso claro desde los mercados internacionales, a pesar de noticias como el aumento de tasas de la Fed y la reapertura parcial de un ducto saudí que estabilizó el precio del petróleo, deja a los inversores argentinos en una postura defensiva.
Para la región, esta dinámica subraya la fragilidad de la economía argentina frente a shocks externos y la necesidad de anclar expectativas a través de políticas fiscales y monetarias consistentes. La persistencia de estas tendencias podría dificultar la inversión productiva y el acceso a financiamiento en los próximos meses, impactando directamente en la actividad económica de provincias como Santa Fe, cuya economía está intrínsecamente ligada al comercio exterior y al financiamiento.
