
Imagen ilustrativa
S&P 500 cae y dólar sube tras dato de empleo que refuerza alza de tasas de la Fed
Las nóminas no agrícolas aumentaron en 162.000 puestos en agosto, superando las expectativas y elevando las probabilidades de que la Fed suba las tasas en su reunión de septiembre.
- Nóminas no agrícolas aumentaron 162.000 en agosto.
- S&P 500 cae 0,10% ante expectativas de alza de tasas.
- Dólar sube y oro cae 1,90%.
- Petróleo Brent avanza cerca de 6% semanal.
Las acciones estadounidenses abrieron a la baja este viernes, impulsadas por un informe de empleo que superó las previsiones, aumentando la probabilidad de que la Reserva Federal (Fed) decida una suba de tasas en su próxima reunión. El índice S&P 500 retrocedió un 0,10%, mientras que el Dow Jones Industrial cedió un 0,10% y el Nasdaq Composite avanzó un 0,11%. Las nóminas no agrícolas sumaron 162.000 puestos en agosto, cifra que sobrepasó todas las estimaciones recopiladas por Bloomberg. La tasa de desempleo se mantuvo en 4,1%, y se revisaron al alza las pérdidas de empleo de julio.
Este dato de fortaleza laboral se presenta a pesar de la incertidumbre geopolítica generada por el conflicto entre Estados Unidos e Irán y las presiones inflacionarias persistentes. El avance del empleo mostró una base amplia, con mejoras significativas en los sectores de ocio y hospitalidad, así como un aumento en los puestos gubernamentales. El sector manufacturero experimentó su mayor incremento de empleo desde 2023, y la construcción añadió la mayor cantidad de trabajadores desde enero, con la expansión de los centros de datos señalada como un motor clave de esta demanda laboral.
Las cifras han modificado las expectativas del mercado respecto a la política monetaria de la Fed. Antes del informe, las probabilidades de un alza de 25 puntos básicos en septiembre rondaban el 50%. La próxima reunión del banco central se llevará a cabo entre el 15 y el 16 de septiembre. La fortaleza del mercado laboral otorga a la Fed un mayor margen para evaluar si la política monetaria actual es suficientemente restrictiva para controlar las presiones sobre los precios. La próxima referencia clave para esta decisión será el informe de precios al consumidor la próxima semana.
En este contexto, el oro experimentó una caída del 1,90% hasta US$4.388, presionado por el cambio en las expectativas sobre la Fed y el consecuente impulso en los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense. Por otro lado, el petróleo se encaminaba a cerrar la semana con un fuerte avance, impulsado por la escalada en las tensiones entre Estados Unidos e Irán y las dudas sobre la normalización de los flujos energéticos a través del estrecho de Ormuz. El crudo Brent para noviembre cotizaba estable en US$95,08 por barril, acumulando un avance cercano al 6% en la semana, mientras que el West Texas Intermediate para octubre cedía 0,6% a US$90,75.
Para Argentina, un dólar fortalecido a nivel global puede ejercer presión sobre el tipo de cambio local, afectando las importaciones y la competitividad de las exportaciones. La suba de tasas en EE.UU. también puede generar una salida de capitales de mercados emergentes, incluyendo el nuestro, y encarecer el financiamiento externo. En el plano agropecuario, si bien el petróleo sube, la incertidumbre global puede impactar en la demanda de commodities a mediano plazo. Los productores de la región deberán estar atentos a la evolución de las tasas de interés globales y la volatilidad del dólar.
Este dato de empleo en EE.UU. tiene implicancias directas para Argentina. Un dólar más fuerte y la posibilidad de una suba de tasas de la Fed pueden generar volatilidad en los mercados financieros locales, afectando el tipo de cambio y el acceso al financiamiento. Los inversores y productores argentinos deben monitorear de cerca la evolución de las tasas de interés en EE.UU. y las tensiones geopolíticas que impactan en los precios de las commodities.

