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Salario Mínimo: Caída del 40% en poder de compra desde 2023 y su impacto en alimentos básicos
Un informe de CIFRA revela que el Salario Mínimo, Vital y Móvil ha perdido más del 40% de su poder adquisitivo desde 2023, afectando significativamente la capacidad de compra de alimentos básicos y servicios.
- Salario mínimo perdió 40% de poder de compra desde 2023.
- Se necesitan 2.5 horas de SMVM para comprar 1kg de pan (vs 1 hora en 2016).
- SMVM cubre solo el 50% de la canasta básica alimentaria.
- SMVM representa el 16.6% del salario promedio privado (vs 37.2% en 2016).
Desde la asunción del gobierno de Javier Milei, el Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) ha experimentado una drástica pérdida de valor real, acumulando una caída superior al 40% en su capacidad de compra. El informe de CIFRA detalla que la devaluación inicial y la subsiguiente inflación generaron un retroceso del 30% en los primeros meses de gestión, sin que se haya logrado una recuperación posterior. Por el contrario, se registran contracciones mensuales consecutivas desde hace dos años.
Esta situación se agrava al considerar que los incrementos nominales del SMVM fueron definidos por la Secretaría de Trabajo, alineándose con propuestas empresariales que convalidaron la pérdida del poder adquisitivo. En términos comparativos, el poder de compra actual del salario mínimo es un 60% menor que en 2015 y se ubica un 20% por debajo de los niveles de la década de 1990. La evidencia es contundente: una hora de salario mínimo en junio de 2016 equivalía a un kilo de pan; hoy, con un valor horario de $1.839, se necesitan dos horas y media de trabajo para adquirir el mismo producto.
La brecha se amplía considerablemente en otros productos esenciales. Para adquirir carne picada, se pasó de requerir dos horas de trabajo en 2016 a casi seis horas en la actualidad. El salario mínimo de junio pasado apenas cubrió poco más de la mitad de la canasta básica alimentaria que define la línea de indigencia para una familia tipo, y se necesitaron más de cuatro salarios mínimos para alcanzar la línea de pobreza. Esta desvalorización del trabajo también se manifiesta en el acceso a servicios, como el transporte público, donde un viaje de subte que antes requería 15 minutos de trabajo ahora demanda 1 hora y 41 minutos.
El informe de CIFRA concluye que el salario mínimo ha perdido su función de piso salarial y de referencia en el mercado laboral. En junio de 2016, representaba el 37,2% del salario promedio registrado del sector privado; actualmente, apenas alcanza el 16,6% de esa remuneración. Esta erosión del poder adquisitivo tiene un impacto directo en el consumo y en la capacidad de ahorro de los sectores más vulnerables, afectando la demanda agregada en la economía nacional, incluyendo la actividad comercial y productiva en regiones como Rosario y su área de influencia.
Este informe es crucial para inversores, productores y empresarios, ya que la drástica caída del poder adquisitivo del salario mínimo impacta directamente en el consumo interno y la demanda de bienes y servicios. Es fundamental seguir de cerca la evolución de la inflación y las políticas salariales para anticipar escenarios de consumo y producción en el mercado argentino. La comparación con años anteriores y la pérdida de referencia del SMVM son indicadores clave de la salud económica general.

