
Imagen ilustrativa
Trigo y soja alcanzan máximos históricos ante escalada de conflictos globales
El trigo superó los US$ 280 en Chicago, su valor más alto desde 2023, impulsado por la guerra en Ucrania. La soja trepó a casi US$ 470, su máximo en 26 meses, ante compras chinas y tensiones geopolíticas.
- Trigo: US$ 281,82/tonelada (máximo desde 2023)
- Soja: US$ 468,94/tonelada (máximo en 26 meses)
- Maíz: US$ 201,57/tonelada (máximo en 19 meses)
- Guerra Rusia-Ucrania y compras chinas impulsan precios
- Aceite de soja: US$ 1.556,21/tonelada
Los precios de los commodities agrícolas en el mercado de Chicago han experimentado un ascenso sostenido, alcanzando niveles no vistos en varios años. El trigo se posicionó como el principal impulsor de estas subas, superando los US$ 281,82 por tonelada, su valor más alto desde 2023. Esta escalada se atribuye directamente a la persistente guerra entre Rusia y Ucrania, que ha paralizado significativamente los embarques en la región del Mar Negro, afectando la oferta global del cereal.
Por su parte, la soja también registró un desempeño notable, cotizando cerca de los US$ 468,94 por tonelada, lo que representa su máximo en 26 meses. La demanda proveniente de China, junto con la confirmación de nuevas ventas por parte del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), ha sido un factor determinante en esta tendencia alcista. Los subproductos de la soja, como el aceite y la harina, también mostraron fuertes incrementos, con el aceite alcanzando los US$ 1.556,21 la tonelada y la harina los US$ 372,80.
El maíz no quedó al margen de esta tendencia, cerrando al alza en US$ 201,57 la tonelada, su nivel más alto en 19 meses. Los fundamentos detrás de estas subas son múltiples e interconectados. La guerra en Europa del Este, una cosecha de maíz menor a la esperada en Estados Unidos y las mencionadas compras chinas de soja norteamericana son los pilares principales. A esto se suman las tensiones en Medio Oriente y la política monetaria estadounidense, que fomentan movimientos especulativos por parte de fondos de inversión.
Analistas del sector, como Enrique Erize de Nóvitas, señalan que el conflicto en el Mar Negro mantendrá el precio del trigo firme, dado que Rusia es el principal exportador mundial y sus reemplazantes han enfrentado problemas productivos. La posibilidad de un "Súper Niño" que afecte la cosecha de soja en Brasil también añade presión alcista. En cuanto a la soja, las compras chinas y la potencial expansión de la cuota de biodiesel en Estados Unidos, impulsada por decisiones del presidente Trump, podrían seguir sosteniendo los precios. La volatilidad y las perspectivas de continuidad de estos conflictos sugieren que los mercados de commodities seguirán siendo sensibles a las noticias geopolíticas y climáticas.
Esta noticia es de suma importancia para el sector agroexportador argentino, dado que los altos precios internacionales del trigo y la soja impactan directamente en los márgenes de ganancia de los productores y en las liquidaciones de divisas. Los inversores y empresarios del sector agroindustrial deben seguir de cerca la evolución del conflicto en Ucrania, las políticas de importación de China y las proyecciones climáticas para Estados Unidos y Brasil, ya que estos factores determinarán la sostenibilidad de estas cotizaciones y las oportunidades de negocio a futuro.

