Crecida del Río Uruguay por El Niño Alerta a Campos de Corrientes y Entre Ríos
La crecida del río Uruguay y las lluvias persistentes generan alarma en productores ganaderos de Corrientes y Entre Ríos. El nivel del río en Paso de los Libres supera la línea de evacuación, y se teme un agravamiento por el fenómeno de El Niño.

Las claves de la nota
- Río Uruguay en Paso de los Libres: 9,26 metros (supera línea de evacuación de 8,5m)
- Productores ganaderos de Corrientes y Entre Ríos toman recaudos por inundaciones
- El Niño agrava la situación con lluvias persistentes y falta de drenaje
- Se teme pérdida de pastoreo y dificultades en traslado de hacienda
La persistente crecida del río Uruguay, exacerbada por las lluvias y el fenómeno de El Niño, ha encendido las alarmas en las zonas rurales de Corrientes y Entre Ríos. Los productores ganaderos se encuentran tomando medidas de precaución para proteger sus haciendas ante el inminente riesgo de inundaciones.
En Paso de los Libres, el río Uruguay ha superado la marca de 9,26 metros, excediendo la línea de evacuación de 8,5 metros. A pesar de un período de estancamiento, el nivel ha vuelto a ascender, generando gran incertidumbre sobre la evolución de la emergencia. Marcelo Carbonell, integrante de la Asociación de Sociedades Rurales de Corrientes (ASRC), advirtió sobre posibles crecidas adicionales en los próximos días.
El problema se agrava debido a la saturación de los cursos de agua internos. Cuando el río Uruguay alcanza niveles altos, su capacidad de desagüe se ve comprometida, provocando que ríos y arroyos internos desborden y aneguen campos bajos, que además reciben nuevas precipitaciones. Esto resulta en la pérdida de superficie de pastoreo y la necesidad de reubicar al ganado hacia zonas más elevadas.
La situación se torna más preocupante dado que las temperaturas veraniegas, que podrían favorecer la evaporación, aún no han llegado. Los ganaderos están intentando trasladar su hacienda dentro de sus establecimientos o a campos arrendados, aunque la magnitud de la tierra que quedará inutilizada es aún incierta. La experiencia de inundaciones pasadas, como la de 1997 en Corrientes, genera un temor fundado en la posibilidad de que el agua permanezca durante períodos prolongados y cubra extensas superficies.
Para mitigar los efectos, muchos productores están suplementando el alimento del ganado y concentrándolo en áreas más pequeñas, una práctica más arraigada que en años anteriores. También se evalúa el traslado de hacienda a otras provincias, como Santa Fe y Entre Ríos, para evitar pérdidas económicas. Sin embargo, el estado de los caminos rurales dificulta tanto el movimiento de animales como el acceso de maquinaria para reparaciones, complicando aún más la logística ante la saturación de los suelos.
