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Crédito bancario en pesos estancado y en dólares con menor dinamismo
El crédito bancario en pesos cayó 0,2% real en agosto respecto a julio, marcando una contracción interanual del 1,6%, impactado principalmente por el financiamiento al consumo. En dólares, si bien creció, perdió dinamismo respecto a meses anteriores.
- Crédito en pesos cayó 0,2% real en agosto.
- Contracción interanual del crédito en pesos del 1,6%.
- Préstamos al consumo, los más afectados por la baja.
- Crédito en dólares creció menos, pero alcanzó máximo histórico.
El crédito bancario en Argentina continúa mostrando signos de estancamiento en moneda local, con una caída real del 0,2% en agosto respecto a julio, lo que sitúa la variación interanual en un -1,6%. Esta tendencia, que se mantiene desde hace más de un año, se explica en gran medida por la retracción del financiamiento al consumo, particularmente el otorgado mediante tarjetas de crédito, que acumula 10 meses consecutivos de baja. Los préstamos a empresas y aquellos con garantía real mostraron subas marginales, siendo menos afectados por la creciente morosidad.
La situación general del crédito bancario refleja la debilidad de la demanda interna, afectada por la caída en los ingresos disponibles y un elevado nivel de morosidad que impacta a millones de personas. Los analistas de LGC señalan que la dinámica de retracción se debe tanto a la demanda, por la carga de la deuda en los ingresos familiares, como a la oferta, debido a una calificación más exigente de los clientes. La amplia brecha de tasas de interés sigue encareciendo el crédito para las personas.
En cuanto al crédito en dólares, si bien continuó creciendo y alcanzó un nuevo máximo histórico por encima de los US$25.300 millones al cierre de agosto, mostró un menor dinamismo en comparación con meses previos. El crecimiento promedio fue de unos US$330 millones, considerablemente menor a los más de US$1060 millones de julio. La reciente flexibilización normativa del BCRA para que empresas sin ingresos dolarizados puedan acceder a este tipo de financiamiento aún no ha tenido un impacto significativo.
Este panorama de crédito restringido y con menor dinamismo, tanto en pesos como en dólares, limita el apoyo a la actividad económica general. Para la región de Rosario y Santa Fe, con un fuerte componente productivo y de consumo, la dificultad de acceso al financiamiento bancario puede frenar inversiones y el impulso del comercio local. Se observa una cautela generalizada por parte de las entidades financieras ante el contexto de alta inflación y morosidad.
Este informe es crucial para inversores y empresarios argentinos, ya que el acceso al crédito es un termómetro de la salud económica y un motor para la inversión y el consumo. La tendencia de estancamiento en pesos y menor dinamismo en dólares sugiere un entorno de cautela financiera que podría limitar el crecimiento. Los agentes económicos deben estar atentos a la evolución de la morosidad y las tasas de interés, así como a posibles medidas del BCRA para reactivar el financiamiento.

