Dólar en baja, Riesgo País en alza: Mercado Argentino a dos velocidades
El dólar minorista retrocede a $1.530, mientras que el riesgo país de Argentina escala a 629 puntos básicos, marcando una divergencia preocupante para los mercados.

Las claves de la nota
- Dólar minorista: $1.530
- Riesgo País: 629 puntos básicos
- Riesgo País sube 36% en el mes
- BCRA acelera compra de divisas
- Bonos argentinos en dólares con bajas
El mercado financiero argentino presenta un escenario de dos velocidades este viernes. Por un lado, el dólar minorista ha experimentado una baja de cinco pesos, cotizando a $1.530, su valor más bajo desde mediados de septiembre. Esta estabilidad cambiaria se atribuye a una mayor oferta por parte de los exportadores y a operaciones de intervención por parte del equipo económico, incluyendo compras directas del Banco Central que buscan recomponer reservas sin presionar la demanda.
En contraste, el riesgo país, medido por el índice de JP Morgan, ha continuado su tendencia alcista, sumando ocho ruedas consecutivas en alza y alcanzando los 629 puntos básicos. Este indicador, que refleja la percepción de riesgo de los inversores sobre la deuda argentina, ha avanzado un 36% en lo que va del mes y un 10% en lo que va de 2026. La suba se explica por turbulencias financieras globales y el escaso dinamismo de la economía local, lo que complica las perspectivas electorales del gobierno.
La deuda argentina en dólares, reflejada en los bonos Globales, ha mostrado leves bajas, devolviendo parte de las ganancias recientes. La volatilidad en las tasas de interés globales, influenciada por datos de inflación en Estados Unidos, también ha impactado negativamente en la deuda local, que acumula pérdidas en los últimos días.
El elevado riesgo país actual sitúa a Argentina en una posición de desventaja para acceder a financiamiento internacional, obligando al gobierno a buscar alternativas como emisiones de deuda local y la compra de divisas por parte del Banco Central. La situación contrasta fuertemente con la de otros países de la región como Brasil y Uruguay, que no poseen un historial reciente de defaults.
Para Rosario y la región, esta dinámica implica un entorno de incertidumbre. Si bien un dólar más estable puede beneficiar a los importadores y a la planificación de costos, el aumento del riesgo país encarece el acceso al crédito para empresas y productores, y puede desalentar inversiones. La dependencia de fuentes de financiamiento local y las compras de divisas por parte del BCRA son señales a observar de cerca para evaluar la sostenibilidad de la estabilidad cambiaria y el impacto en la liquidez del sistema financiero.
