
Imagen ilustrativa
El crédito en pesos perdió impulso en julio: tasas altas y mora frenaron la expansión de préstamos
En julio, los préstamos al sector privado cayeron en términos reales debido a las altas tasas de interés y el aumento de la mora, mientras que los créditos en dólares ganaron participación.
- Caída real del 1% en préstamos al sector privado en julio.
- Tarjetas de crédito cayeron 3,7% real mensual.
- Préstamos prendarios retrocedieron 1,7% real mensual.
- Préstamos personales acumulan 10 meses de caídas reales.
El financiamiento al sector privado en Argentina experimentó una desaceleración en julio, revirtiendo la expansión observada en los primeros meses del gobierno de Javier Milei. Las altas tasas de interés, el incremento de la mora y la creciente preferencia por los créditos en dólares en sectores con acceso a esta divisa contribuyeron a una caída en términos reales de los préstamos en pesos.
Al cierre de julio, el total de préstamos al sector privado alcanzó los $104,1 billones, lo que significó un aumento nominal del 1% mensual y del 31,9% interanual. Sin embargo, al ajustar por inflación, el resultado fue una contracción del 1% mensual y del 1,3% anual, según estimaciones de First Capital Group. La línea de tarjetas de crédito fue la más afectada, con una caída nominal del 1,7% y real del 3,7% mensual, y una baja interanual real del 9,8%. Los usuarios muestran menor incentivo para endeudarse ante la expectativa de baja inflacionaria y los acreedores son más cautelosos con los límites.
Los créditos prendarios, utilizados principalmente para la compra de vehículos, también retrocedieron. El saldo total creció un 0,3% nominal mensual pero cayó un 1,7% real. Interanualmente, la baja fue del 6,7% real. Se atribuye esta tendencia a la postergación de compras ante expectativas de futuras reducciones impositivas y de precios. Los préstamos personales continuaron en terreno negativo, con tasas nominales anuales del 64,7%, registrando una caída real del 0,7% mensual y del 5,4% interanual, una tendencia que se mantiene por diez meses consecutivos.
Los préstamos comerciales presentaron la menor caída, con un crecimiento nominal del 1,7% mensual y del 32,4% interanual. Sin embargo, en términos reales, esta línea también experimentó una contracción del 0,3% mensual y del 1% anual, marcando un 2026 negativo para las financiaciones a comercios e industrias. La persistencia de altas tasas y la incertidumbre económica impactan directamente en la capacidad y voluntad de las empresas y particulares para acceder a financiamiento en pesos, favoreciendo la dolarización de pasivos o la postergación de inversiones.
La desaceleración del crédito en pesos es un indicador clave de la actividad económica y del poder adquisitivo. Los inversores y empresarios deben monitorear la evolución de las tasas de interés y la mora para evaluar el acceso a financiamiento. La tendencia a la dolarización de pasivos y la cautela de los acreedores señalan un entorno de negocios desafiante.

