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Aumentos de naftas: la calma en los surtidores podría ser temporal por presiones acumuladas
Un informe de la Universidad Austral advierte que los precios de los combustibles están contenidos transitoriamente. El petróleo internacional, impuestos postergados y el atraso frente a valores de importación generan presión para futuros aumentos.
- Precios de combustibles "contenidos" temporalmente.
- Presión por alza del petróleo Brent.
- Impuestos a combustibles postergados.
- Atraso frente a paridad de importación.
- Aumentos futuros son probables.
La aparente estabilidad en los precios de las naftas en Argentina podría ser efímera, según un informe del Instituto de Energía de la Universidad Austral. Los combustibles se encuentran en una fase de "contención" transitoria, impulsada por una estrategia para amortiguar el impacto de las fluctuaciones internacionales en los consumidores y evitar un traslado abrupto a la inflación general. Sin embargo, esta calma esconde presiones acumuladas que podrían materializarse en futuros aumentos.
Roberto Carnicer, director del IAE, explicó que el actual esquema de "buffer" implementado por YPF, que extiende por 45 días la amortiguación de la suba del petróleo, solo posterga los ajustes pendientes. Entre los principales factores de presión se encuentran la tendencia alcista del crudo Brent, el desfase de los combustibles locales respecto a la paridad de importación y la aplicación parcial de impuestos diferidos. El gasoil premium, crucial para el sector agropecuario, presenta un atraso considerable frente a los valores internacionales, lo que impacta directamente en los costos de producción en una región como Rosario, fuertemente ligada a la actividad agrícola.
El informe también señala que la postergación de la aplicación completa de los incrementos tributarios previstos para junio, según el Decreto 302/2026, sumará presión al mercado. Si las condiciones del petróleo internacional se mantienen elevadas y se concretan los ajustes fiscales, se anticipan nuevos incrementos en los surtidores. Este escenario genera un dilema estructural para Argentina, que busca potenciar su perfil exportador energético a través de desarrollos como Vaca Muerta. Si bien un petróleo internacional más caro beneficia la rentabilidad del shale oil y las exportaciones, simultáneamente eleva los costos internos de los combustibles, afectando a consumidores, empresas y al sector del transporte.
La tensión radica en la necesidad de equilibrar la competitividad internacional con la estabilidad de precios internos, evitando así un ciclo de atraso que pueda desalentar inversiones en refinación y abastecimiento. El mercado energético argentino se encuentra en una encrucijada, buscando una estrategia que promueva el crecimiento sin sacrificar la previsibilidad para los actores económicos y los consumidores.
Este informe es crucial para inversores y productores en Argentina, especialmente en el sector agropecuario y logístico, dado el impacto directo de los precios de los combustibles en sus costos operativos. Es importante vigilar la evolución del precio del petróleo internacional, las decisiones fiscales del gobierno y la paridad de importación para anticipar futuros aumentos en los surtidores.

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