Jubilaciones: la Justicia recompuso el centro, pero dejó afuera los extremos
La distancia entre el haber mínimo y el máximo de las jubilaciones se redujo drásticamente en tres décadas, evidenciando un deterioro acumulado que la justicia, si bien recompone haberes individuales, no aborda en los parámetros de piso y techo del sistema.

Las claves de la nota
- Justicia recompone haberes individuales, pero no el mínimo ni el máximo.
- Haber máximo podría ser entre 4,3 y 5,1 millones de pesos.
- Haber mínimo debería estar entre $580.000 y $700.000.
- Bonos no integran el haber y pierden poder adquisitivo.
- Justicia empieza a revisar el deterioro del haber mínimo.
La Justicia Federal ha intervenido para corregir haberes jubilatorios individuales, pero su accionar se ha limitado al "centro" de la escala, dejando intactos los parámetros que definen el mínimo y el máximo de las prestaciones. Esta omisión es crucial, ya que el haber mínimo y el máximo han sufrido un deterioro significativo entre un 34% y un 75% respecto a lo que correspondería con una movilidad "constitucionalmente válida". Si bien las sentencias judiciales pueden generar retroactivos y recomponer un haber específico, el sistema en su conjunto sigue operando con un piso y un techo desactualizados, lo que limita la efectividad de la reparación.
El haber máximo, que en febrero de 2020 era de $103.064 y se proyecta a $2.932.175 en octubre de 2026, se ubicaría entre 4,3 y 5,1 millones de pesos bajo criterios correctivos, lo que representa una diferencia del 45% al 75%. Esta brecha se agrava al observar la relación histórica con la remuneración imponible máxima, que pasó del 82% al 61%. Por otro lado, el haber mínimo, que en febrero de 2020 era de $14.067,93 y alcanzaría $435.749 en octubre de 2026, debería situarse entre $580.000 y $700.000, una brecha del 34% al 61%. El problema radica en que, incluso si un haber individual se recalcula por encima del mínimo, la garantía mínima absorbe la diferencia, y el valor del piso en sí mismo sigue erosionado. Este deterioro también impacta en prestaciones como la PUAM y las pensiones no contributivas.
Los bonos otorgados por decreto desde septiembre de 2022, si bien intentaron compensar la pérdida de poder adquisitivo, se han vuelto insuficientes y no integran el haber, no reciben movilidad ni se computan para el aguinaldo. Aun sumando el bono actual de $70.000, un jubilado con el haber mínimo cobra hoy alrededor de un 15% menos que el piso actualizado únicamente por inflación. La Justicia comienza a advertir esta problemática, con pronunciamientos recientes que buscan examinar el deterioro del haber mínimo de forma independiente de la fecha de jubilación del reclamante, abriendo una nueva vía para la defensa de los derechos previsionales.
