Petróleo y IA: Volatilidad global marca el ritmo financiero, con Brent rozando los US$ 110
La volatilidad financiera se intensificó con el petróleo superando los US$ 106 el barril de Brent y la creciente preocupación por los riesgos de la inteligencia artificial. Incidentes en el Mar Rojo y Arabia Saudita dispararon los precios del crudo, impactando derivados y presionando las tasas de interés globales.

Las claves de la nota
- Petróleo Brent rozó los US$ 110, suba del 18% en septiembre.
- Tasas de interés a 10 años en EE.UU. y global superan el 5%.
- Reserva Federal de EE.UU. se prepara para subir tasas.
- IA genera desconfianza y volatilidad en mercados de riesgo.
- Dólar se apreció globalmente ante incertidumbre.
Los mercados financieros globales experimentaron una alta volatilidad, impulsada principalmente por dos factores: el persistente alza en el precio del petróleo y los crecientes temores en torno a los riesgos de la inteligencia artificial. Un ataque de los hutíes al estrecho de Bab el-Mandeb y a un oleoducto en Arabia Saudita generó inquietud sobre la oferta de crudo. Esto llevó al barril de Brent a rozar los US$ 110, cerrando el día en torno a los US$ 106,50. Esta suba del 18% en septiembre para el crudo complica no solo sus derivados directos como el gas y los fertilizantes, sino también otros commodities industriales como el aluminio.
La presión sobre los precios de los commodities intensifica los temores inflacionarios a nivel global. Como consecuencia directa, las tasas de interés de largo plazo en los mercados principales continuaron su escalada. La tasa a 10 años de EE.UU. se ubica en el 5% anual, y la tasa promedio mundial a 10 años alcanza el 5,3%, niveles no vistos en dos décadas y comparables a la previa de la crisis financiera de 2008.
Ante el encarecimiento de las tasas largas y la caída en los precios de los bonos del Tesoro estadounidense, el secretario del Tesoro de EE.UU. intervino activamente con recompras de bonos, inyectando US$ 5.200 millones, sin lograr un impacto significativo en los precios, evidenciando una fuerte presión vendedora por parte de grandes instituciones. Paralelamente, se observó una masiva apreciación del dólar frente a otras monedas, sugiriendo un movimiento hacia posiciones de refugio, especialmente ante las dudas sobre la política monetaria del Banco Central Europeo y la posible sucesión de su titular.
La incertidumbre se agrava con la próxima reunión de la Reserva Federal, donde se espera un aumento de 25 puntos básicos en la tasa de interés, elevándola a 3,75%, con proyecciones de futuras subas. Sumado a esto, la ola de desconfianza en torno a los efectos de la inteligencia artificial provocó fuertes oscilaciones en las acciones tecnológicas, contribuyendo a un cierre en rojo para la Bolsa de Nueva York y generalizando las bajas bursátiles a nivel mundial.
En Argentina, estos efectos globales se suman a la volatilidad local. La suba del petróleo impacta directamente en los costos de producción y transporte, afectando a sectores clave como el agro y la industria. La presión inflacionaria global podría exacerbar las presiones sobre el tipo de cambio y las tasas de interés internas, mientras que la búsqueda de refugio en el dólar a nivel mundial podría intensificar la demanda de divisas en el mercado local. La incertidumbre sobre la IA, aunque más lejana en su impacto directo, genera un clima de cautela generalizado en los mercados de riesgo que podría sentirse en las cotizaciones de empresas tecnológicas argentinas o aquellas con exposición a la innovación.
