Recuperación económica lenta en 2026: la inversión y la política marcan el rumbo
El optimismo inicial de 2026 se desvaneció ante un frenazo financiero, caída de la inversión y tensión política, proyectando un crecimiento anual inferior al 1,5%. Se espera una recuperación modesta del 2% para 2027, condicionada a factores clave.

Las claves de la nota
- Crecimiento del PBI de 2,3% en el primer semestre de 2026.
- Inversión bruta cayó más del 11% en el primer semestre.
- Prima de riesgo país superó los 420 puntos básicos.
- Proyección de crecimiento anual 2026 inferior al 1,5%.
- Estimación de crecimiento del 2% para 2027.
La economía argentina experimentó un crecimiento del 2,3% a precios básicos del productor en el primer semestre de 2026, impulsado principalmente por la minería (14,4%) y el agro (10,9%), seguidos por servicios financieros (6%) y pesca (35%). Sin embargo, esta expansión se concentró en bienes (4,5% promedio anual) mientras que los servicios mostraron un crecimiento modesto (0,9%), evidenciando una desaceleración notable en el segundo trimestre, con una caída desestacionalizada del PBI del 0,6%.
La debilidad se atribuye a una combinación de factores: el frenazo en sectores clave como finanzas, industria, comercio y construcción; una fuerte caída de la inversión bruta (más del 11% en el semestre); contracción del empleo formal y de los ingresos reales; y una creciente incertidumbre política. La prima de riesgo país, que se disparó de 150-240 puntos básicos a más de 420 puntos desde septiembre, refleja esta tensión interna y externa.
Las proyecciones para el cierre de 2026 indican un crecimiento interanual del PBI inferior al 1,5%, muy por debajo de las estimaciones iniciales de 3-5%. El segundo semestre estuvo marcado por un crecimiento nulo en los sectores de servicios, lo que genera una perspectiva decepcionante a corto plazo. A pesar de esto, no se anticipa una recesión prolongada, siempre y cuando se mantengan las condiciones favorables para minería y agro, se estabilice el crédito y los depósitos en pesos, y la industria y la construcción comiencen a recuperarse.
Para 2027, las estimaciones apuntan a una recuperación del crecimiento en torno al 2%. Este escenario base es ambicioso y depende de la ausencia de recortes en las cosechas por factores climáticos, la estabilidad de los precios internacionales y el crecimiento mundial, la prevención de corridas bancarias y la convergencia de expectativas políticas hacia el mantenimiento del equilibrio fiscal y la apertura económica por parte de la próxima administración. Desvíos en estas hipótesis podrían alterar significativamente los resultados.
